Bolivia expulsa a embajadora de Colombia tras declaraciones de Petro sobre ‘insurrección popular’
- 20/05/2026 10:14
El gobierno de Rodrigo Paz declaró “persona no grata” a la embajadora colombiana Elizabeth García y le dio plazo para abandonar Bolivia.
El Gobierno de Bolivia anunció este miércoles 20 de mayo la expulsión de la embajadora de Colombia, Elizabeth García, luego de considerar como una “injerencia” las declaraciones del presidente colombiano, Gustavo Petro, sobre las protestas y la crisis política que enfrenta la administración de Rodrigo Paz.
La medida fue oficializada mediante un comunicado de la Cancillería boliviana, que informó que la diplomática deberá abandonar el país dentro de un plazo establecido conforme a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961.
“La decisión adoptada responde a la necesidad de preservar los principios de soberanía, no injerencia en asuntos internos y respeto mutuo entre Estados”, señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Bolivia aclaró además que la expulsión de la embajadora no implica una ruptura de relaciones diplomáticas con Colombia y reiteró su disposición de mantener abiertos los canales institucionales entre ambos países.
La tensión diplomática escaló después de que Petro publicara el pasado domingo un mensaje en la red social X en el que afirmó que “Bolivia vive una insurrección popular” como “respuesta a la soberbia geopolítica”.
El mandatario colombiano también manifestó que su gobierno estaba dispuesto, “si es invitado”, a colaborar en la búsqueda de “fórmulas pacíficas de salida a la crisis política boliviana”.
La Cancillería boliviana respondió que cualquier valoración externa sobre la situación interna del país debe hacerse con “responsabilidad”, “prudencia diplomática” y pleno respeto a la institucionalidad democrática.
Tras conocerse la expulsión de la embajadora, Petro reaccionó este miércoles en declaraciones a Caracol Radio.
“Si por proponer un diálogo sacan a la embajadora, es porque se están pasando a extremismos”, afirmó el presidente colombiano.
Petro agregó que Bolivia “amerita que se abra a un gran diálogo nacional” y advirtió que, de no ocurrir, “la consecuencia puede ser una masacre sobre la población”.
Bolivia atraviesa desde inicios de mayo una ola de protestas encabezadas por campesinos, obreros, mineros y otros sectores sociales que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien asumió recientemente el poder en medio de una severa crisis económica, considerada la peor en cuatro décadas.
Las manifestaciones han derivado en enfrentamientos con la policía y bloqueos de carreteras que mantienen parcialmente aislada y desabastecida a La Paz, sede del gobierno.
La administración de Paz sostiene que las protestas forman parte de un intento de “golpe de Estado” impulsado por el expresidente Evo Morales, actualmente prófugo de la justicia boliviana por un caso de presunta trata de una menor.
La expulsión de la diplomática colombiana ocurre además un día después de que Estados Unidos expresara públicamente su respaldo al gobierno boliviano.
El subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, afirmó que las protestas constituyen “un golpe financiado por esa alianza entre política y crimen organizado en toda la región” latinoamericana.