Brasil y Corea del Sur avanzan con aviones de combate propios y autonomía militar

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva vuela y observa el nuevo caza Gripen fabricado en Brasil. @LulaOficial
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  • 26/03/2026 15:30

Lula y Lee presentan aviones de combate propios y refuerzan su soberanía tecnológica; Colombia busca avanzar en su industria de defensa

Brasil y Corea del Sur marcaron este miércoles 25 de marzo de 2026 un punto de inflexión en sus políticas de defensa al presentar avances clave en la fabricación de aviones de combate con tecnología propia o de transferencia, en un contexto global de creciente tensión e inversión militar.

En Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva encabezó la presentación del primer caza F-39E Gripen fabricado en el país por la estatal Embraer, en Sao Paulo. Se trata del primer avión supersónico producido en territorio brasileño, resultado de un acuerdo de transferencia tecnológica con la empresa sueca Saab.

En la imagen, primer caza F-39E Gripen fabricado en Brasil. El programa contempla la adquisición de 36 aeronaves, de las cuales 15 serán ensambladas en el país.

Durante la ceremonia, Lula calificó el momento como “muy simbólico, demostrando un país que cree en sí mismo, invierte en tecnología y reafirma su soberanía”.

El ministro de Defensa, José Múcio, afirmó que “este proyecto permite consolidar nuestro poder de disuasión, incrementando nuestra capacidad para garantizar la soberanía nacional y la seguridad regional”.

El programa contempla la adquisición de 36 aeronaves, de las cuales 15 serán ensambladas en Brasil. Este esquema permitió al país acceder a conocimientos avanzados en ingeniería aeronáutica y posicionarse en el grupo de naciones con capacidad de producir cazas supersónicos.

Lee Jae-myung durante la presentación del caza KF-21 en Corea del Sur.

En paralelo, Corea del Sur presentó el primer KF-21 Boramae de producción en serie en las instalaciones de Korea Aerospace Industries (KAI) en Sacheon, marcando el inicio de la fase industrial del programa tras años de desarrollo y pruebas.

El presidente Lee Jae-myung destacó que el proyecto representa un hito para la autonomía estratégica del país. “Corea del Sur ha conseguido por fin armas para proteger la paz con tecnología propia, no solo en tierra y mar, sino también en el aire”, señaló.

El KF-21, un caza de generación 4.5+, acumuló más de 2,500 pruebas antes de entrar en producción. El plan contempla la adquisición de al menos 120 aeronaves y un ritmo de fabricación de hasta 24 unidades anuales.

En Corea del Sur, el plan de defensa militar contempla la adquisición de al menos 120 aeronaves y un ritmo de fabricación de hasta 24 unidades anuales.

Ambos programas reflejan una tendencia global hacia la reducción de la dependencia tecnológica en defensa. En el caso de Brasil, el acuerdo con Saab incluyó transferencia de tecnología, mientras que Corea del Sur avanzó en la nacionalización de sistemas clave tras enfrentar restricciones externas.

El especialista en defensa Ghunter Rudznit explicó en medios internacionales que el programa brasileño “garantiza una cierta autonomía aún de las Fuerzas Armadas”, aunque advirtió sobre desafíos financieros y técnicos en su desarrollo.

Tanto Brasil como Corea del Sur buscan además posicionarse como exportadores en el mercado de defensa. En el caso del Gripen, países como Colombia han mostrado interés, mientras que Indonesia se perfila como posible primer cliente extranjero del KF-21.

En ese contexto, el presidente colombiano, Gustavo Petro, expresó públicamente el interés de su país en avanzar en una línea similar de desarrollo industrial en defensa. “Primer Gripen nuevo hecho en Brasil escoltando al presidente Lula. Es este el camino de Colombia. Ya hacemos nuestros fusiles ‘Jaguar’”, señaló el mandatario en la red social X.