Claudia Sheinbaum: “México no acepta injerencia” ante tensiones con Estados Unidos

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, habla durante su informe de rendición de cuentas a dos años del triunfo en las elecciones de 2024, en el Monumento de la Revolución, en la Ciudad de México. EFE
  • 31/05/2026 15:12

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, acusó a Estados Unidos de intentar influir en las elecciones legislativas de 2027 y denunció una campaña de injerencia

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, acusó este domingo 31 de mayo a Estados Unidos de intentar interferir en las elecciones legislativas de 2027, en medio del deterioro de las relaciones bilaterales tras la solicitud de captura emitida por la justicia estadounidense contra el gobernador del estado de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a quien Washington acusa de colaborar con el narcotráfico.

La mandataria aseguró que, hasta el momento, no se han presentado pruebas que sustenten las acusaciones contra Rocha Moya y otros diez ciudadanos mexicanos, entre ellos un gobernador, un alcalde y un senador en funciones.

“Un hecho de esa magnitud no tiene precedentes en la historia de nuestra relación bilateral”, advirtió Sheinbaum.

“Es legítimo dudar del verdadero interés de los juicios de extradición. (...) Hemos sido objeto de una ofensiva mediática y de campañas en redes sociales”, afirmó la presidenta durante el acto de balance de sus primeros 20 meses de gestión, celebrado en el Monumento a la Revolución, en la Ciudad de México.

La mandataria agregó que “cuando se normaliza la idea de que otro país puede intervenir en asuntos que solo corresponden a los mexicanos, ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia”.

México no acepta injerencia”, reafirmó.

En ese contexto, la presidenta se preguntó de forma retórica ante los asistentes: “¿Quién decide en México, las agencias extranjeras o el pueblo?”. Acto seguido, llamó a los ciudadanos a defender la soberanía nacional, la independencia y el proceso de transformación del país.

Asimismo, convocó a la población a realizar asambleas informativas y actividades de divulgación en espacios públicos a partir de la próxima semana para transmitir el mensaje de que la patria “no se vende, se ama y se defiende”, según declaraciones recogidas por el diario La Jornada.

Sheinbaum también acusó a la derecha mexicana e internacional de impulsar una campaña en contra de su Gobierno debido a que, según sostuvo, no aceptan que México haya decidido “recuperar su dignidad y ejercer plenamente su independencia”.

“Hoy las formas de desestabilización han cambiado. (...) En ese terreno, lo que está en disputa no es solo la política, sino la percepción de la realidad”, afirmó.

“No se trata de negar la libertad de expresión, que es un pilar irrenunciable de toda democracia. Sin embargo, detrás de cuentas pagadas y robots se articulan intereses extranjeros y nacionales que buscan recuperar privilegios perdidos o frenar la transformación”, agregó.

La presidenta vinculó el origen de esta ofensiva mediática al pasado 19 de abril, fecha en la que se hizo pública la muerte de dos agentes estadounidenses que no contaban con identificación oficial y de dos mandos de la Fiscalía General de Justicia de Chihuahua, quienes participaban en una visita a un narcolaboratorio.

Según explicó, dicho operativo fue realizado por la Fiscalía General de la República (FGR), que posteriormente abrió una investigación por posibles violaciones a las leyes mexicanas.

“Aquí queremos ser muy claros: la Constitución mexicana y la Ley de Seguridad Nacional establecen con precisión que ningún agente extranjero puede realizar tareas que corresponden exclusivamente a las autoridades mexicanas”, señaló.

La mandataria insistió en que cualquier agente extranjero que opere en territorio mexicano debe sujetarse plenamente a las normas nacionales y respetar la soberanía del país.

Finalmente, Sheinbaum instó a Estados Unidos a colaborar en la reducción de la violencia vinculada al crimen organizado mediante acciones para frenar el tráfico ilegal de armas hacia México y combatir el consumo de drogas y el lavado de dinero dentro de su propio territorio.

“Así como nosotros actuamos en el nuestro, ellos también deben romper las cadenas de distribución de drogas y el lavado de dinero que ocurre en Estados Unidos”, afirmó, al tiempo que subrayó que la cooperación bilateral debe basarse en el intercambio de información y el trabajo conjunto, “no en la subordinación ni en el sometimiento”.