Defensorías de Costa Rica, Panamá y Colombia alertan sobre crisis humanitaria por migración inversa
- 29/08/2025 09:15
La misión documentó graves violaciones de derechos humanos, incluidos secuestros, extorsiones y violencia sexual. Las Defensorías del Pueblo de Costa Rica, Panamá y Colombia alertaron este viernes 29 de agosto de una crisis humanitaria creciente en la región por el aumento de la migración inversa, con más de 14.000 personas retornadas desde México y Estados Unidos en lo que va de 2025, frente a una caída del 97 % en el tránsito hacia el norte por la selva del Darién.
Según un informe conjunto elaborado con apoyo de la Organización de Naciones Unidas y presentado en la ciduad de Bogotá, los retornos forzados obedecen principalmente a cambios en la política migratoria de Estados Unidos (46 %).
Mientras que el otro porcentaje de retornos obedecen a la imposibilidad de ingresar al país (49 %), la falta de recursos para continuar el viaje (34 %) y la violencia sufrida en tránsito (27 %).
La misión documentó graves violaciones de derechos humanos, incluidos secuestros, extorsiones y violencia sexual, especialmente contra mujeres y niñas.
Además del control de la ruta por redes de tráfico de personas que cobran hasta 280 dólares por traslados marítimos inseguros.
Las Defensorías del Pueblo de Costa Rica, Panamá y Colombia alertaron este viernes 29 de agosto de una crisis humanitaria creciente en la región por el aumento de la migración inversa, con más de 14.000 personas retornadas desde México y Estados Unidos en lo que va de 2025, frente a una caída del 97 % en el tránsito hacia el norte por la selva del Darién.
Según un informe conjunto elaborado con apoyo de la Organización de Naciones Unidas y presentado en la ciduad de Bogotá, los retornos forzados obedecen principalmente a cambios en la política migratoria de Estados Unidos (46 %).
Mientras que el otro porcentaje de retornos obedecen a la imposibilidad de ingresar al país (49 %), la falta de recursos para continuar el viaje (34 %) y la violencia sufrida en tránsito (27 %).
La misión documentó graves violaciones de derechos humanos, incluidos secuestros, extorsiones y violencia sexual, especialmente contra mujeres y niñas.
Además del control de la ruta por redes de tráfico de personas que cobran hasta 280 dólares por traslados marítimos inseguros.