Delegación de Trump desecha regalos de China: esto fue lo que terminó en la basura
- 16/05/2026 15:44
Lo que sí quedó claro es una frase que terminó robándose la atención: “Nada de China se permite en el avión”.
Pines, credenciales, recuerdos, teléfonos especiales y otros artículos terminaron en un contenedor justo al pie del Air Force One.
Lo que parecía un simple detalle diplomático terminó llamando la atención mundial luego de que se revelara que la delegación estadounidense no permitió que ninguno de esos objetos subiera al avión presidencial.
La escena ocurrió al finalizar la visita de Donald Trump a China. Según reportó la corresponsal de la Casa Blanca Emily Goodin, funcionarios y miembros de la delegación reunieron todos los artículos entregados durante la visita y los desecharon antes de abordar el Air Force One.
Pero muchos se hicieron la misma pregunta: ¿qué objetos fueron tirados exactamente?
Entre los artículos descartados se encontraban:
- Credenciales de acceso y acreditaciones
- Pines y distintivos de la delegación
- Souvenirs y recuerdos entregados durante el viaje
- Teléfonos desechables o “burner phones” utilizados temporalmente por personal y periodistas
- Materiales y artículos distribuidos por funcionarios chinos
Lo que más sorprendió fue que incluso los teléfonos temporales utilizados durante la visita terminaron fuera del avión.
Sin embargo, lejos de tratarse de un gesto político improvisado o una reacción de último momento, la medida responde a protocolos de seguridad y contrainteligencia utilizados desde hace años en viajes oficiales a países considerados de alto riesgo en materia de espionaje y ciberseguridad.
El objetivo de estas medidas es reducir cualquier riesgo relacionado con rastreadores, software malicioso o dispositivos de vigilancia ocultos dentro de objetos aparentemente inofensivos.
Por esa razón, miembros de la delegación suelen viajar con dispositivos temporales y dejar sus equipos personales fuera de este tipo de visitas.
Aunque en redes sociales circularon imágenes que mostraban supuestos montones de regalos siendo arrojados a la basura, varias verificaciones posteriores indicaron que algunas de esas fotografías no corresponden al hecho real y habrían sido manipuladas o generadas digitalmente.
Hasta ahora no existen imágenes verificadas del momento exacto en que los objetos fueron depositados en el contenedor.
Lo que sí quedó claro es una frase que terminó robándose la atención: “Nada de China se permite en el avión”.
Una línea que rápidamente abrió un debate sobre seguridad, diplomacia y la profunda desconfianza que continúa marcando la relación entre Washington y Beijing.