Dos meses de guerra entre EE. UU. e Irán: sin paz a la vista y con el petróleo en jaque
- 03/05/2026 11:53
Sin señales de tregua, el conflicto sigue presionando los precios del petróleo y aumentando los riesgos económicos globales
A dos meses del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, el conflicto sigue sin señales de desescalada. Las declaraciones cruzadas, la presión militar y el impacto sobre el petróleo mundial confirman que la crisis se mantiene abierta y con riesgos de ampliarse a otros frentes.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que revisará la nueva propuesta de paz enviada por Teherán, aunque adelantó que es poco probable que la acepte porque Irán no ha pagado “un precio lo suficientemente alto”, reportaron medios estadounidenses como CNN y CNBC.
Sus declaraciones en redes sociales cerraron una jornada marcada por señales contradictorias: el mandatario llegó a plantear públicamente la posibilidad de reanudar los bombardeos. “No quiero decirlo... pero es una posibilidad”, señaló al ser consultado sobre un eventual reinicio de los ataques.
Washington y sus aliados suspendieron la campaña de bombardeos contra Irán hace cuatro semanas, pero las negociaciones no han avanzado hacia un acuerdo que ponga fin a la guerra.
Propuesta iraní: abrir el petróleo primero, discutir lo nuclear despuésUn alto funcionario iraní indicó que la propuesta de Teherán plantea reabrir la navegación en el estratégico Estrecho de Ormuz y levantar el bloqueo estadounidense como primer paso, dejando para una fase posterior las conversaciones sobre el programa nuclear.
Este enfoque choca con la exigencia de Washington de que Irán entregue su reserva de más de 400 kilos de uranio altamente enriquecido como condición para terminar la guerra. Estados Unidos sostiene que ese material podría usarse para fabricar una bomba, mientras Irán insiste en que su programa nuclear es pacífico.
La propuesta iraní incluiría 14 puntos, entre ellos el retiro de fuerzas estadounidenses de zonas cercanas, el levantamiento de sanciones, la liberación de activos congelados, compensaciones económicas y el fin de la guerra en todos los frentes.
El petróleo, rehén del conflicto
La crisis ha provocado la mayor interrupción registrada en el suministro energético global. Irán ha bloqueado casi todo el tráfico marítimo del Golfo durante más de dos meses, mientras Washington impuso su propio bloqueo a barcos procedentes de puertos iraníes.
El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas del mundo, se ha convertido en el epicentro de la presión geopolítica. El impacto ya se refleja en los precios: la gasolina en Estados Unidos alcanzó los $4,45 por galón.
Líbano: el conflicto se extiende al frente israelí
El riesgo de una escalada regional aumentó después de que Israel ordenara a miles de residentes evacuar 11 localidades del sur de Líbano.
Las operaciones militares se dirigen contra posiciones de Hezbollah, aliado de Irán, tras lo que Israel calificó como violaciones del alto el fuego. Aunque ambos países acordaron una tregua el mes pasado, los enfrentamientos han continuado a menor escala.
Irán ha advertido que no retomará conversaciones con Washington si no se mantiene un alto el fuego también en Líbano, lo que añade un nuevo obstáculo a las negociaciones.
El conflicto ha sacudido los mercados globales y genera temor a una desaceleración económica mundial. En Estados Unidos, el aumento del precio de la gasolina añade presión interna sobre Trump, especialmente de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
Dos meses después del inicio de la guerra, la paz parece lejana: las posiciones siguen enfrentadas, la militarización aumenta y el conflicto amenaza con prolongarse mientras el mundo observa con preocupación el impacto energético y geopolítico de la crisis.