Estados Unidos y 15 países condenan los bloqueos ocurridos en Bolivia

Integrantes del Ejercito de Bolivia custodian para evitar nuevos puntos de bloqueo este 20 de junio de 2026, en Parotani. EFE
  • 23/06/2026 17:37

Los gobiernos firmantes de la declaración advierten que los intentos de derrocar al presidente Rodrigo Paz representan una amenaza al orden constitucional del hemisferio occidental.

El Departamento de Estado de Estados Unidos difundió este martes 23 de junio una declaración conjunta suscrita por 16 países del hemisferio occidental (entre ellos Panamá, Argentina, Canadá, Chile, Estados Unidos, Ecuador, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, Paraguay y Perú) en la que expresan su “profunda preocupación” por los bloqueos de carreteras que estuvieron alrededor de siete semanas paralizando Bolivia y respaldan al gobierno democráticamente electo del presidente Rodrigo Paz.

El documento, emitido desde la Oficina del Portavoz del Departamento de Estado en Washington, advierte que los continuos esfuerzos por debilitar y derrocar al gobierno de Paz “representan una grave amenaza para el orden constitucional y la estabilidad democrática en el país y en el hemisferio”.

El origen de las manifestaciones

Desde principios de mayo, organizaciones sindicales y campesinas mantuvieron bloqueadas las principales carreteras del país para exigir la renuncia de Paz, quien asumió en noviembre de 2025 tras casi dos décadas de gobierno del Movimiento al Socialismo de Evo Morales.

Las protestas comenzaron por razones económicas (recorte de subsidios al combustible, inflación en máximos de 40 años y escasez de dólares) pero escalaron hasta convertirse en una crisis política de alcance nacional.

El costo humano detrás de los bloqueos

La declaración describe cómo los bloqueos han privado al pueblo boliviano “de acceso a alimentos, atención médica, combustible y otros artículos de primera necesidad”, afectando “gravemente la vida cotidiana de millones de ciudadanos” y poniendo en riesgo “derechos fundamentales”.

El texto también documenta muertes de civiles “como consecuencia de las restricciones a la libre circulación en las vías, que les han impedido acceder oportunamente a medicamentos, hospitales o centros de salud”.

Una minoría que dicen desconoce lo votado en las urnas

Los firmantes califican a los grupos movilizados de “una minoría violenta” que pretende “desconocer la voluntad expresada por la mayoría de los bolivianos en las urnas hace apenas unos meses” y que rechaza “la disposición del gobierno al diálogo”.

Por ello, los 16 gobiernos instaron a esos sectores a “priorizar el diálogo y la negociación dentro del marco constitucional establecido, como herramienta fundamental de la democracia”.

El comunicado también condena las lesiones causadas a agentes de policía en el ejercicio de sus funciones y concluye con un llamado a la unidad regional: “Defender la libertad, la democracia y la seguridad hemisférica exige compromiso y cooperación”.

El estado de excepción como salida

El pasado 20 de junio, ante el agravamiento de la situación, Paz declaró el estado de excepción, avalado por la Asamblea Legislativa Boliviana, con mayoría de dos tercios (representando un total de 111 votos sobre los 166 legisladores votantes).

De esta forma, la medida autorizó a las Fuerzas Armadas a despejar las vías junto a la Policía. También prohíbe el uso de armas y explosivos en las protestas.

En las primeras 24 horas, los puntos de bloqueo bajaron de 50 a 28 y los primeros camiones con combustible comenzaron a llegar a la capital.

Otro pronunciamiento

Este es el segundo comunicado que se hace después del emitido el 5 de junio de este año, donde mencionan el factor del crimen transnacional en un conflicto que sumó 45 días de interrupciones viales en el país andino.