Israel impide celebración de Misa de Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro

Basílica del Santo Sepulcro Deposit Photo
  • 29/03/2026 11:34

Las instituciones subrayaron la gravedad histórica y espiritual de este hecho sin precedentes

La policía israelí impidió este domingo que el Patriarca Latino de Jerusalén, Cardenal Pierbattista Pizzaballa, y el Custodio de Tierra Santa, Fray Francesco Ielpo, celebraran la tradicional Misa de Domingo de Ramos en la Basílica del Santo Sepulcro.

El hecho ha generado profunda preocupación en la comunidad cristiana local y mundial.

En un comunicado conjunto, el Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa alertaron que “por primera vez en siglos, a los líderes de la Iglesia se les impidió celebrar la Misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro”.

Las instituciones subrayaron la gravedad histórica y espiritual de este hecho sin precedentes.

Según el documento,el Cardenal Pizzaballa y Fray Francesco fueron interceptados en el camino, mientras se desplazaban en privado y sin ningún rasgo de procesión o acto ceremonial, y se vieron obligados a regresar.

“Este incidente sienta un grave precedente y atenta contra la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, durante esta semana, tienen la mirada puesta en Jerusalén”, advirtieron.

La medida se suma a las restricciones que la comunidad cristiana ha enfrentado en Tierra Santa desde el inicio de la guerra, afectando la vivencia de la Cuaresma y las celebraciones tradicionales de Semana Santa.

El pasado 22 de marzo, el Cardenal Pizzaballa ya había informado de la cancelación de la procesión de Domingo de Ramos desde el Monte de los Olivos y de la posposición de la Misa Crismal.

En su nuevo comunicado, las instituciones eclesiales recordaron que los líderes de las Iglesias han cumplido con todas las restricciones impuestas desde el inicio del conflicto.

Consideraron que impedir la entrada del Patriarca y del Custodio constituye una medida “manifiestamente irrazonable y sumamente desproporcionada”, además de “precipitada y fundamentalmente errónea”.

Expresaron su profundo pesar a los fieles cristianos en Tierra Santa y en todo el mundo por la imposibilidad de orar en uno de los días más sagrados del calendario cristiano.