La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán cumple 15 días, las claves para entender el conflicto

Funeral de Ali Shamkani, consejoro del ayatolá en Irán. ABEDIN TAHERKENAREH / EFE
Residentes del Líbano desplazados por ataques israelíes. WAEL HAMZEH / EFE
Daños por un misil iraní en Israel. ABIR SULTAN / EFE
El precio del barril de petróleo se ha disparado a nivel mundial. Henry Chirinos / EFE
  • 15/03/2026 00:01

El presidente estadounidense asegura que la guerra terminará cuando ‘lo sienta en sus huesos’. Israel espera un nuevo régimen pro occidental en Irán, o al menos un país demasiado debilitado para representar una amenaza

Este domingo se cumplen 15 días desde que Estados Unidos inició bombardeos a múltiples ciudades de Irán, acabando con la vida del líder supremo del país islámico, Alí Jameneí, así como varios altos mandos del país. Las secuelas del conflicto golpean mucho más que Medio Oriente, el aumento explosivo del precio del petróleo es resentido desde Teherán hasta Panamá y el panorama geopolítico lo dibujan las potencias a punta de bombazos, dejando atrás la diplomacia internacional o el sistema de Naciones Unidas para justificar sus aspiraciones.

“Nosotros estamos viviendo la crisis del sistema internacional que fue creado después de la Segunda Guerra Mundial. Ese sistema funcionó muy bien en la década del 50, empezó a deteriorarse a mediados de la década del 1970 y ha estado en una crisis muy severa hoy en día. Esa crisis se expresa en que hemos llegado al extremo de plantear que la paz debe garantizarse mediante el uso de la fuerza y que la legalidad de los actos la establece quien los comete y no la comunidad internacional”, manifestó el historiador Guillermo Castro al ser consultado por La Estrella de Panamá. “La crisis consiste en que el sistema ha perdido la capacidad que alguna vez tuvo para mediar en los conflictos internacionales y establecer algo parecido a normas que protegerían la paz en las relaciones internacionales. Esa capacidad se ha perdido y esa pérdida se ha expresado en el creciente número de guerras que se realizan de acuerdo a la voluntad estratégica de una u otra potencia pero que no están precedidas por una negociación seria sobre los problemas que se pretende resolver. Incluso se ha convertido la negociación en un mecanismo de distracción mientras se prepara la agresión. Es lo que le ha ocurrido a los iraníes en este caso”, añadió.

Estados Unidos

El presidente estadounidense Donald Trump, quien en campaña se declaró en contra de las “guerras eternas” en Medio Oriente, arrancó el 2026 capturando al presidente venezolano Nicolás Maduro en su propio país y llevándolo a una celda en Estados Unidos dónde espera juicio. En su lugar quedó Delcy Rodríguez, quien rápidamente hizo concesiones a los Estados Unidos y ha puesto en marcha cambios para abrir las puertas al principal interés norteamericano: el petróleo. Dos meses después, caen las bombas sobre Irán.

Trump actuó sin la aprobación del congreso estadounidense, que constitucionalmente debe ser quien autorice la entrada en guerra del país. En la práctica los mandatarios estadounidenses lanzan ofensivas militares a espaldas del congreso y buscan cómo justificarlas después. El propio Trump calificó el conflicto de “guerra”, aunque luego ha buscado alternativas dialécticas para describirlo.

Lo cierto es que no hay un plan de salida claro. Al preguntarle sobre quién podría asumir el poder en Irán, Trump reconoció que han matado a muchos de los que tenían en mente. Este viernes, en el podcast The Brian Kilmeade Show, se le preguntó sobre el conflicto.

“Cuando termine, y no creo que demore mucho, cuando termine esto se va recuperar tan rápido”. El anfitrión le preguntó cuándo sabría que ha terminado la guerra. “Cuando lo sienta. Cuando lo sienta en mis huesos”, respondió.

Israel

Para entender el conflicto, es necesario entender a otro jugador clave: Israel.

Israel e Irán han sido enemigos declarados por décadas. El régimen iraní ha llamado abiertamente a la destrucción del estado de Israel. El gobierno israelí denuncia que Irán financia grupos terroristas alrededor del mundo para atacarlos y que las acciones del país islámico representan una amenaza a su seguridad nacional.

En junio de 2025 Israel lanza la Operación León Naciente y bombardea puntos estratégicos de Irán. La actual ofensiva que llevan adelante en conjunto con Estados Unidos es vista por muchos como una continuación de esta estrategia.

El gobierno estadounidense ha llegado a citar como justificación del ataque a Irán un supuesto ataque que tenía planeado Israel, el cual preveían iba a ocasionar una respuesta militar de Irán. Es decir, bombardear antes que los bombardeen.

¿Cuál es el objetivo final de Israel en esta guerra?

“El objetivo de Israel es en el mejor escenario posible un derrocamiento del régimen y la asunción de un régimen pro occidental o por lo menos que esté tan ocupado resolviendo sus problemas que no tenga tiempo de pensar en cómo destruye al Estado de Israel”, opina el historiador y docente Yoel Schvartz quien reside en Israel desde 1990. “En el peor de los casos un debilitamiento de ese régimen islámico que podría continuar existiendo de una forma mucho más débil y sin poder lanzar sus tentáculos hacia los países de la región para de alguna manera a través las organizaciones aliadas de Irán realizar ataques contra Israel”, acotó.

Irán es uno de los 20 países más poblados del mundo. Su población es de unos 93 millones de habitantes, y se extiende por 1.6 millones de kilómetros, lo que lo convierte en el 17° país más extenso del mundo.

No es un país fácil de gobernar, mucho menos a través de intervención extranjera. Especialmente viniendo de Estados Unidos, que derrocó a su líder electo en 1953 para empoderar al shah y proteger sus intereses petroleros, o de Israel con quien se han mantenido en conflicto por décadas.

“Creo que el objetivo (de Estados Unidos) es bastante claro, restablecer la relación que se tenía con Irán antes del derrocamiento del Shah. A nosotros nos tocó tenerlo asilado en Panamá”, comentó el historiador panameño Guillermo Castro. “Ya conquistó Irak, controla el petróleo iraquí, tiene relaciones óptimas con todos los países árabes del Golfo, que están en las riberas del Golfo Pérsico. Y el único gran país musulmán que tiene grandes riquezas petroleras y no está plegado a la hegemonía norteamericana es Irán. Controlar el petróleo iraní consolidaría, llevaría a su máxima expresión, el control de los recursos petroleros del Oriente Medio por las corporaciones transnacionales petroleras que tienen su base en Estados Unidos y que ya son socios privilegiados en Arabia Saudita y otras naciones árabes”, explicó.

América Latina

En este panorama, ¿qué papel puede tener Panamá y otros países de América Latina que sufren las repercusiones económicas del conflicto?

“Esta situación que vemos en el orden mundial afecta a todo el mundo, por supuesto que afecta también a América Latina. Creo que es muy importante que los países de América Latina puedan recuperar algún tipo de consenso que les permita hablar más o menos con una sola voz, cosa que hoy en día no está pasando”, apuntó Schvartz, quien nació en Argentina. El experto señala que las divisiones ideológicas han debilitado al continente. “Yo creo que eso nos deja más debilitados frente a este mundo tan caótico en el que estamos viviendo. Por un lado hay quienes critican el intervencionismo norteamericano y a los gobiernos que le abren la puerta al intervencionismo norteamericano, por otro lado hemos visto un tremendo intervencionismo iraní, chino y ruso inclusive en otros países que no es menos criticable. No se trata de reemplazar un patrón por otro”, concluyó.

Panamá ha sido históricamente un país amigo de Israel. Al canciller panameño, Javier Martínez-Acha, se le preguntó esta semana sobre la postura de Panamá frente al conflicto. “Ojalá se pueda encontrar una solución dentro de circunstancias que garanticen la paz duradera, y se respete el derecho de Israel a existir, y que por supuesto la comunidad internacional apoye los esfuerzos de distintos organismos y países para que cesen las hostilidades”, fue la respuesta del canciller.

Balance de vidas

Según fuentes regionales citadas por CNN, en lo que va del conflicto han muerto unos 1.262 civiles y 190 militares desde el inicio del conflicto bélico en Irán. En Israel, más de una docena de personas han muerto tras ataques iraníes. Unas 570 personas han muerto en el Líbano, 18 miembros de las Fuerzas de Movilización Popular de Iraq, 12 personas en Kuwait (incluyendo 6 militares estadounidenses), 2 muertos en Arabia Saudita, 2 en Bahrein y 1 en Omán.

Yoel Schvartz
Historiador
El objetivo de Israel es en el mejor escenario posible un derrocamiento del régimen y la asunción de un régimen pro occidental o por lo menos que esté tan ocupado resolviendo sus problemas que no tenga tiempo de pensar en cómo destruye al Estado de Israel,”