Más de 270 combatientes abatidos en la peor escalada entre Afganistán y Paquistán
- 27/02/2026 10:40
La guerra entre Afganistán y Paquistán se intensificó tras ataques aéreos paquistaníes en Kabul y otras provincias, en el marco de la operación “Ghazab lil-Haq”. Más de 270 combatientes han sido abatidos y 12 soldados paquistaníes murieron, mientras la comunidad internacional pide la desescalada del conflicto
La guerra entre Afganistán y Paquistán estalló la madrugada de este viernes 28 de febrero. La última gran escalada del conflicto comenzó cuando el ejército paquistaní lanzó ataques aéreos contra varias localidades afganas, entre ellas la capital, Kabul, así como las provincias de Paktia y Kandahar. Esta última es considerada la cuna del movimiento talibán, que, tras retomar el poder en 2021, gobierna el país asiático.
Los bombardeos paquistaníes en Afganistán representan el episodio más reciente de una escalada que se venía gestando tras varios meses de enfrentamientos en la frontera que comparten ambos países. Las motivaciones de la ofensiva varían según la versión que cada Gobierno ha ofrecido a la opinión pública internacional.
Desde el Ejecutivo talibán se afirma que se llevaron a cabo “ataques retaliatorios” en respuesta a una presunta incursión del ejército paquistaní en su territorio. En este contexto, el ministro del Interior afgano, Sirajuddin Haqqani, advirtió que las acciones de Pakistán podrían provocar un “levantamiento armado” equivalente a la yihad (guerra santa).
Al mismo tiempo, Haqqani instó a la comunidad internacional a participar en un mecanismo que conduzca a una solución negociada con el país vecino.
Por su parte, el Ejecutivo paquistaní sostuvo que decidió poner en marcha la operación Ghazab lil-Haq (“Cólera por la justicia”, en árabe). El teniente general Ahmed Sharif Chaudhry afirmó que los talibanes afganos “deben tomar una decisión clara entre las organizaciones terroristas y Paquistán”, al subrayar los presuntos vínculos del Gobierno talibán con grupos extremistas en Asia Central.
Asimismo, presentó un balance en el que estimó que más de 270 combatientes talibanes afganos han sido abatidos, mientras que 12 soldados paquistaníes han fallecido en los enfrentamientos registrados hasta el momento. Desde el lado afgano, se reportaron en este momento tan solo 8 militares y 20 civiles muertos (incluyendo los 17 de un bombardeo inicial en Nangarhar), según la agencia EFE.
La comunidad internacional pidió la desescalada del conflicto. China solicitó un cese inmediato de las hostilidades, mientras que el Reino Unido hizo un llamado al sosiego. Países clave en la región, como Turquía y Arabia Saudita, también sostuvieron conversaciones con el ministro de Exteriores paquistaní para conocer los detalles más recientes de la situación.
Por su parte, partidos de la oposición paquistaní como el PTI del expresidente Imran Khan dejaron de lado sus diferencias y cerraron filas en apoyo al Ejército.