Nuevas fotos del expríncipe Andrés desatan escándalo: sofá, niño y un detalle que incendia las redes

Las imágenes, tomadas en 2011 en una residencia en Windsor, muestran al entonces duque de York recostado en un sofá junto a un niño. ADRIAN DENNIS | AFP
  • 23/02/2026 11:22

La monarquía británica lleva años intentando blindarse del impacto Andrés. Se le retiraron títulos honoríficos, funciones oficiales y presencia institucional.

Cuando parecía que el nombre del expríncipe Andrés comenzaba a desaparecer del foco mediático, unas nuevas fotografías lo han vuelto a colocar en el ojo del huracán.

Las imágenes, tomadas en 2011 en una residencia en Windsor, muestran al entonces duque de York recostado en un sofá junto a un niño pequeño mientras juegan con una pelota de forma llamativa que varios medios han descrito como similar a un pecho humano.

El contexto lo cambia todo. No se trata solo de una escena doméstica. Se trata de Andrés, una figura que arrastra años de polémica por su relación con Jeffrey Epstein y que ya fue apartado de la vida pública para proteger a la monarquía británica. Por eso estas fotos, aunque antiguas, han estallado como una bomba en pleno 2026.

Las imagenenes que incomodan

En las fotografías se ve a Andrés relajado, sonriente, aparentemente despreocupado. El niño aparece interactuando con él en un ambiente que, sin el trasfondo que lo rodea, podría parecer trivial. Pero en el actual clima de escrutinio, cada gesto, cada objeto y cada encuadre se analizan con lupa.

La pelota de diseño provocativo se ha convertido en el detalle que más comentarios genera. En redes sociales, usuarios cuestionan el contexto, el criterio y el simbolismo.

No hay acusación directa ligada a la imagen, pero la incomodidad es evidente y el debate se ha vuelto feroz.

El problema para Andrés no es solo la foto, sino la historia que la acompaña. Su amistad con Epstein, el escándalo internacional, la entrevista televisiva que dañó aún más su imagen y el acuerdo extrajudicial en Estados Unidos marcaron un antes y un después.

Cada nuevo material que surge, por más antiguo que sea, reabre esa herida. Y esta vez el componente visual es lo suficientemente potente como para alimentar titulares sensacionalistas en Europa, América y Oceanía.

La Casa Real, otra vez contra las cuerdas

La monarquía británica lleva años intentando blindarse del impacto Andrés. Se le retiraron títulos honoríficos, funciones oficiales y presencia institucional. Sin embargo, cada escándalo revive la pregunta incómoda: ¿es suficiente el distanciamiento para salvar la imagen de la institución?

En un momento en que la familia real busca proyectar estabilidad y modernidad, estas fotos reactivan la narrativa de privilegio, secretismo y falta de control interno.

Un escándalo que vuelve a encenderse

Lo que para algunos podría ser una escena privada sin mayor trascendencia, para otros es un símbolo inquietante dentro de una historia que la opinión pública aún no ha cerrado.

El expríncipe Andrés vuelve así a ocupar titulares globales. Y la monarquía británica, una vez más, enfrenta el desafío de contener una tormenta que parecía superada, pero que claramente sigue latente.