Pakistán reúne a potencias regionales para abordar el conflicto en Medio Oriente

Ministros de Exteriores de Pakistán, Arabia Saudita, Turquía y Egipto AFP
  • 29/03/2026 14:11

Islamabad busca consolidar su papel como mediador en el conflicto, mientras ministros de Exteriores de Arabia Saudita, Turquía y Egipto analizan la escalada y coordinan posturas diplomáticas.

Pakistán acogió este domingo 29 de marzo una reunión de alto nivel con los ministros de Exteriores de Arabia Saudita, Turquía y Egipto, en un esfuerzo por articular una respuesta diplomática ante la creciente guerra en Medio Oriente y reforzar los canales de diálogo en la región.

El encuentro, celebrado en la capital pakistaní, fue convocado para “revisar la evolución de la situación regional y debatir cuestiones de interés común”, según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán en un comunicado oficial.

Aunque en la reunión no participaron directamente Irán, Estados Unidos ni Israel, el encuentro se produce en un contexto de alta tensión geopolítica, en el que Islamabad ha asumido un rol cada vez más activo como intermediario entre Teherán y Washington.

Los cancilleres Badr Abdelatty (Egipto), Hakan Fidan (Turquía) y Faisal bin Farhan (Arabia Saudita) sostuvieron además reuniones bilaterales previas con el ministro de Exteriores pakistaní, Ishaq Dar, en las que abordaron tanto la crisis regional como posibles mecanismos de cooperación.

Pakistán, puente entre potencias

En los últimos meses, Pakistán se ha consolidado como un actor clave en los esfuerzos de mediación entre Irán y Estados Unidos, facilitando el intercambio indirecto de mensajes en medio del conflicto.

El Gobierno del primer ministro Shehbaz Sharif ha aprovechado sus vínculos históricos con Teherán, así como sus estrechas relaciones con países del Golfo y Washington, para posicionarse como canal diplomático en una de las crisis más delicadas del escenario internacional.

Según fuentes citadas por medios iraníes, Teherán habría transmitido a través de Islamabad su respuesta a una propuesta de 15 puntos impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, orientada a poner fin al conflicto.

No obstante, Irán ha evitado reconocer públicamente la existencia de negociaciones directas con Washington.

El propio Sharif confirmó haber sostenido recientemente una conversación telefónica de más de una hora con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, en la que expuso los esfuerzos diplomáticos en curso. Desde Teherán, el mandatario agradeció el papel de Pakistán en la mediación para “detener la agresión”.

Impacto en rutas estratégicas

En paralelo a los esfuerzos diplomáticos, la crisis también ha tenido repercusiones en el tráfico marítimo y el comercio energético. El canciller Dar anunció que Irán autorizó el paso de 20 buques adicionales con bandera pakistaní por el estrecho de Ormuz, una de las rutas más sensibles para el suministro global de petróleo.

La reunión en Islamabad se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad, con cierres de vías hacia la denominada Zona Roja, donde se concentran edificios gubernamentales y sedes diplomáticas.

Escalada con alcance global

El encuentro refleja la creciente preocupación de las potencias regionales ante la prolongación del conflicto y sus efectos en la estabilidad internacional, en momentos en que la guerra amenaza con extenderse y afectar tanto la seguridad como los mercados energéticos.

Aunque sin decisiones públicas concretas, la cita diplomática consolida a Pakistán como un actor relevante en la búsqueda de salidas negociadas, en un escenario marcado por la incertidumbre y la presión internacional por contener la escalada.