Pedro Sánchez enfrenta protestas por la vivienda en España mientras crece la posibilidad de elecciones anticipadas

Manifestación convocada por el Sindicato de Inquilinas para denunciar la caída de los decretos de la vivienda y reclamar una rebaja del 50 % en los alquileres, y también la expropiación de las viviendas a los fondos buitres, mientras llama a la huelga general, este sábado. EFE
  • 03/10/2026 12:06

El rechazo del Congreso a los decretos de vivienda aumenta la presión sobre el presidente del Gobierno español, mientras las protestas se extienden y crece la expectativa sobre una posible convocatoria electoral anticipada

Decenas de miles de personas recorren este sábado 3 de octubre las calles de Madrid (España) y de otras ciudades, como Valencia y Zaragoza, tras el rechazo parlamentario a los dos decretos ley con los que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, buscaba abordar la crisis de la vivienda. La derrota legislativa del Ejecutivo ha abierto nuevamente el escenario de unas elecciones generales anticipadas, que Sánchez está valorando convocar en noviembre.

La hipótesis de un adelanto electoral cobró fuerza después de que la periodista Pilar Losantos revelara en el programa ‘Espejo Público’, de Antena 3, que un ministro cercano a Sánchez le aseguró que las elecciones anticipadas están a un ‘99%’ de concretarse. La fuente de Losantos, que se mantiene en el anonimato, agregó que este sería un buen momento electoral para la izquierda española, ya que “se plantea una ventana de oportunidad para poder hacer un debate ideológico de las izquierdas frente a las derechas”, un debate que, según esa fuente, se ha visto monopolizado últimamente por los casos de corrupción que afectan al entorno de Sánchez y, más recientemente, por la gestión de la crisis migratoria de Ceuta.

Los partidos que rechazaron los dos decretos de vivienda con los que Sánchez buscaba abordar la crisis inmobiliaria fueron aquellos que integran el bloque político de la derecha: Partido Popular, Vox y Junts (independentismo catalán de derecha), además del partido Unión del Pueblo Navarro, en una de las votaciones.

Mientras Sánchez se tomará este fin de semana para sopesar una convocatoria electoral anticipada, los colectivos sociales y el Sindicato de Inquilinas mantienen las movilizaciones en distintas ciudades españolas y contemplan la realización de una huelga general para aumentar la presión sobre los políticos y exigir medidas más decididas en materia de acceso a la vivienda. El movimiento cobró mayor fuerza tras la conmoción social provocada por el desahucio de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que fue expulsada de su vivienda en Madrid tras no poder hacer frente a las nuevas condiciones de su contrato de alquiler.

La imagen más significativa de estas protestas se registra en la Puerta del Sol, un lugar icónico de Madrid donde cientos de personas mantienen una acampada desde hace varios días. Tras el rechazo de los decretos, el Sindicato de Inquilinas decidió mantener la protesta y extenderla por calles aledañas.

Los manifestantes soportan la lluvia mientras se mantienen en la Puerta del Sol.

De acuerdo con información publicada por medios españoles, la acampada ha crecido de forma considerable y ha llegado a superar el millar de tiendas de campaña. Algunas informaciones sitúan la cifra en torno a las 2.000 tiendas, aunque el número varía según la fuente y el momento del recuento.

Tanto la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, cuya sede del Gobierno regional se encuentra frente a la zona de la protesta, como el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, han rechazado la acampada y han pedido al Gobierno de Sánchez que intervenga para desalojar la Puerta del Sol. Ambos han cuestionado públicamente a los manifestantes y la protesta.

Valeria Racu, portavoz del Sindicato de Inquilinas, aseguró por su parte que estos señalamientos constituyen un intento de deslegitimar un reclamo social que se ha extendido por distintas partes de España. El sindicato ha anunciado que mantendrá la acampada y que trabaja en la posibilidad de convocar una huelga general por la vivienda, aunque todavía no existe una fecha definida.

Las movilizaciones se producen después de que el Congreso rechazara los dos decretos de vivienda impulsados por el Gobierno. Las medidas incluían, entre otras disposiciones, mecanismos de protección frente a desahucios y la prórroga de determinados contratos de alquiler.

El lunes se conocerá si España avanza hacia una convocatoria electoral anticipada o si Pedro Sánchez opta por continuar al frente del Gobierno y buscar nuevos acuerdos parlamentarios para afrontar la crisis de la vivienda.