¿Qué cambia en Hungría con la victoria de Péter Magyar y el fin de la era Orbán?
- 13/04/2026 09:21
El ambiente era inusual: donde normalmente hay turistas, esta vez había ciudadanos celebrando un giro político que parecía improbable
El icónico Puente de las Cadenas, que conecta Buda y Pest sobre el río Danubio, se convirtió en el epicentro simbólico del cambio.
La noche electoral, el puente se iluminó con los colores de la bandera húngara —verde, blanco y rojo— mientras multitudes lo cruzaban celebrando lo que muchos describieron como la “recuperación” del país.
El ambiente era inusual: donde normalmente hay turistas, esta vez había ciudadanos celebrando un giro político que parecía improbable.
Una victoria cargada de emoción y hartazgo
El propio Magyar lo resumió en su discurso:
“Lo logramos. Derrocamos al régimen de Orbán; juntos liberamos Hungría. ¡Recuperamos nuestra patria!”
Las calles de Budapest reflejaron ese sentimiento. Votantes primerizos, jóvenes y antiguos simpatizantes del oficialismo salieron a celebrar entre lágrimas, incredulidad y euforia.
El derrumbe de un modelo político
La caída de Orbán no fue solo electoral, sino estructural.
Durante años, su gobierno fue señalado por:
- Control sobre medios estatales
- Reformas electorales favorables a su partido
- Concentración de poder en su círculo cercano
- Un modelo definido por él mismo como “democracia iliberal”
A esto se sumó el deterioro económico reciente: inflación alta, caída del nivel de vida y crecientes cuestionamientos por presunta corrupción en su entorno familiar.
El golpe final llegó cuando incluso parte de su base tradicional decidió retirarle el apoyo.
De aliado de Putin a símbolo de desgaste
Orbán, quien en 1989 se hizo conocido por exigir la salida de las tropas soviéticas, terminó años después acercándose al presidente ruso Vladimir Putin.
Esa relación fue uno de los factores que marcó su derrota.
Hungría, bajo su liderazgo, bloqueó decisiones clave de la Unión Europea y retrasó sanciones contra Rusia tras la invasión de Ucrania, lo que generó tensiones con Bruselas.
Su salida representa un revés para Moscú... y una oportunidad para Kiev.
El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky reaccionó rápidamente, expresando su expectativa de una relación más constructiva con Hungría.
Europa respira: se va “el obstructor”
Dentro de la Unión Europea, Orbán era visto como una figura incómoda. Su postura frente a Rusia, China y decisiones clave del bloque le valió el apodo de “el obstructor”.
Líderes europeos celebraron el resultado:
Keir Starmer lo calificó como un momento históricoUrsula von der Leyen afirmó que Hungría “eligió Europa”
En contraste, el presidente estadounidense Donald Trump pierde a uno de sus aliados más cercanos en el continente.
Su desafío ahora será gobernar un país dividido y cumplir con expectativas que, en muchos casos, no son tanto a su favor... sino en contra de su predecesor.