Sepelio de hermanas en Barranquilla desata clamor de justicia

Área en Malambo donde fueron hallados los cuerpos de las hermanas Hernández Noriega tras 11 días desaparecidas desde el martes de Carnaval. Jeisson Gutiérrez | Suministrada | Tomada de El Heraldo
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  • 07/03/2026 13:34

Familiares y vecinos despidieron a las hermanas Hernández Noriega entre lágrimas en Barranquilla, mientras crece el reclamo social para esclarecer el crimen

El asesinato de las hermanas Sheerydan Sofía Hernández Noriega, de 14 años, y Keyla Nicol Hernández Noriega, de 17, sigue generando conmoción en Barranquilla, Colombia, donde familiares, amigos y vecinos les dieron el último adiós durante su sepelio realizado la mañana del viernes 6 de marzo.

Los medios de comunicación y las plataformas digitales informan que el funeral se llevó a cabo en el cementerio católico Calancala, en medio de escenas de profundo dolor y un fuerte clamor de justicia por parte de la comunidad que acompañó a la familia durante la despedida.

Desde temprano comenzaron a llegar allegados al camposanto con flores y mensajes de apoyo, mientras la familia intentaba asimilar la tragedia que en pocas semanas pasó de una desaparición a un caso que estremeció al Caribe colombiano.

Durante la ceremonia, la madre de las adolescentes, Maricruz Noriega, protagonizó uno de los momentos más desgarradores del sepelio. Entre sollozos y sostenida por familiares, lanzó un grito que conmovió a los presentes: “¡Ay, mis pelaitas preciosas, Dios mío, me dejaron sola!”, reflejando el profundo impacto que dejó la pérdida de sus hijas.

Vecinos del barrio La Sierrita, donde residían las jóvenes, también acudieron al funeral. En los videos se observa que muchos permanecieron en silencio durante la ceremonia, mientras otros exigían que las autoridades esclarezcan completamente el doble homicidio y se identifique a todos los responsables, reportan los medios.

La despedida de las hermanas ocurre días después de que sus cuerpos fueron encontrados en una zona enmontada del municipio de Malambo, al sureste de Barranquilla, a unos 20 a 30 minutos por carretera desde el barrio La Sierrita, tras haber sido reportadas como desaparecidas durante las celebraciones del Martes de Carnaval en Barranquilla.

El caso ha provocado una fuerte reacción social en el departamento del Atlántico y ha reavivado el debate sobre la violencia juvenil, el reclutamiento de menores por estructuras criminales y los riesgos que enfrentan adolescentes en entornos marcados por pandillas y delincuencia organizada.

Mientras la familia intenta comenzar el duelo tras el entierro de las jóvenes, las autoridades continúan avanzando en la investigación para determinar el grado de participación de los dos implicados identificados hasta el momento: Juan David Taboada Olivera, alias “El Tata”, de 19 años, y Fabián, un adolescente de 17 años conocido como “El Mono”, con historial delictivo desde los 14 años, vinculado a las disidencias de las Farc (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y a estructuras criminales en el Atlántico.

Según las pesquisas preliminares, ambos permanecen detenidos mientras los investigadores analizan evidencias que apuntan a la posible participación de hasta siete personas en el crimen, con el objetivo de esclarecer completamente las circunstancias que rodearon el doble homicidio que ha conmocionado a Colombia.