Tras acusaciones de fraude, el ascenso de un joven empresario termina en tragedia

Mohamed Coulibaly muere a los 23 años en Nueva Jersey. Foto: Threads
  • 31/08/2026 12:41

Mohamed Coulibaly pasó de una infancia marcada por la pobreza y la falta de vivienda a codearse con estrellas de la NFL y viajar en jets privados. A los 23 años, murió en Nueva Jersey.

La vida de Mohamed Coulibaly parecía sacada de un cuento de hadas. Emigró de Mali a Estados Unidos cuando tenía unos seis años y, según relató en entrevistas, durante su infancia llegó a compartir un abrigo de invierno con su hermano mientras su familia atravesaba graves dificultades económicas. Años después, Coulibaly se presentaba como un joven empresario de gran éxito. Vestía ropa de diseñador, viajaba en jets privados y mantenía vínculos con jugadores profesionales de la NFL, algunos de los cuales terminaron invirtiendo en sus negocios.

Sin embargo, esa imagen comenzó a caerse cuando los pagos a inversionistas empezaron a retrasarse y surgieron acusaciones sobre sus empresas.

Coulibaly nunca fue acusado formalmente de ningún delito y no parecía estar bajo investigación policial al momento de su muerte.

El joven fue encontrado muerto el 31 de julio en una piscina de Mullica Hill, Nueva Jersey, donde vivía. Personas familiarizadas con el caso, que solicitaron permanecer en el anonimato, dijeron que murió por suicidio. La Fiscalía del condado de Gloucester no ha revelado públicamente detalles sobre el caso.

Coulibaly contó que su familia tuvo una infancia especialmente difícil después de emigrar a Estados Unidos. Sus padres se divorciaron poco después y él, su hermano y su madre pasaron varios años sin una vivienda estable, trasladándose entre casas de familiares en Virginia y Pensilvania.

Su madre finalmente consiguió trabajo como empleada de limpieza en un hotel de Filadelfia y, según los relatos publicados sobre Coulibaly, su situación económica cambió rápidamente.

En entrevistas y publicaciones, afirmó que a los 19 años había ganado 1,2 millones de dólares revendiendo zapatillas de lujo mientras estudiaba en Roxborough High School. Posteriormente aseguró haber alcanzado los 4 millones de dólares a los 21 años.

Pero también aparecieron testimonios de clientes que aseguraban haber pagado por zapatillas a su empresa, HeatKickCity, sin recibir los productos. Entre ellos estaba Jalen Campbell, exjugador de fútbol de Temple University, quien dijo haberle pagado 700 dólares por unas zapatillas Nike x Off-White que nunca recibió. Coulibaly finalmente le devolvió el dinero.

El joven también afirmó haber jugado fútbol profesional con los New York Red Bulls y haber formado parte del equipo de Temple. Sin embargo, jugadores consultados señalaron que Coulibaly no perteneció al equipo universitario. Su experiencia profesional aparentemente se limitó a participar en un campamento de pretemporada de New York Red Bulls II, equipo de reserva.

A pesar de las dudas sobre algunas de sus afirmaciones, Coulibaly logró construir relaciones con jugadores y figuras del fútbol americano profesional.

Matt Breida, ex corredor de los New York Giants, recordó haberlo conocido en fiestas y eventos organizados por jugadores. Videos publicados en TikTok también muestran a Coulibaly viajando a Nueva Orleans y celebrando con los Philadelphia Eagles su victoria en el Super Bowl de 2025.

Posteriormente, Coulibaly impulsó un negocio de comercio electrónico llamado Motion Venture, también conocido como Vent Motion. Tae Crowder, exjugador de los Giants, invirtió en la compañía y afirmó públicamente haber perdido más de 500.000 dólares, sus ahorros de toda la vida.

Otros inversionistas, inicialmente, tuvieron una experiencia diferente. Steve Keim, exgerente general de los Arizona Cardinals, quedó tan impresionado con los rendimientos que se incorporó a Vent Motion como director de operaciones en 2025.

La presencia de Keim en videollamadas y presentaciones ayudó a generar confianza entre otros inversionistas. Breida, por ejemplo, entregó más de 250.000 dólares con la promesa de recuperar el capital seis meses después, además de un rendimiento del 50 por ciento.Y, en aquella ocasión, recibió el dinero.

La situación cambió a partir del otoño pasado. Vent Motion comenzó a incumplir los plazos establecidos y, según varios inversionistas, Coulibaly ofrecía explicaciones cada vez más difíciles de creer.

Ante la preocupación por sus inversiones, Breida y otros afectados contrataron a Barry Minkow, un investigador de fraudes que también ha sido condenado anteriormente por delitos de fraude. Minkow afirmó que presentó denuncias ante el FBI y la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) aproximadamente seis meses antes de la muerte de Coulibaly.

Las autoridades federales no hicieron comentarios sobre las denuncias.

El último día de vida de Coulibaly estuvo marcado por una confrontación con uno de sus clientes, según Minkow.

El inversionista, que había colocado más de un millón de dólares en el negocio, exigió recuperar su dinero. Esa mañana, Coulibaly le pidió otros 75.000 dólares con el argumento de que necesitaba estabilizar la empresa. Como garantía, ofreció dos relojes Rolex y unos botines de fútbol firmados por Lionel Messi. También prometió entregar un Lamborghini.

Pero la entrega no salió como estaba previsto. En lugar de un vehículo Lamborghini, llegó un Uber. El conductor entregó una llave de Lamborghini, los relojes y los botines, cuyos números de serie no coincidían.

El inversionista canceló el acuerdo.

Esa misma noche, agentes del Departamento de Policía de Harrison Township acudieron a una vivienda en Mullica Hill tras recibir una llamada para comprobar el bienestar de Coulibaly. Allí encontraron su cuerpo en una piscina.