Tras el asesinato de Jamenei por EE. UU., aumenta la cifra de muertos en ataques y el conflicto escala

Una columna de humo emerge del centro de Teherán tras un ataque israelí este sábado. EFE
  • 08/10/2024 13:27

En medio de la escalada tras la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel y la muerte del líder supremo iraní, la tensión mantiene en vilo a Oriente Próximo.

La ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán entró en su segundo día con un saldo devastador: más de 200 muertos y al menos 700 heridos en territorio iraní, la confirmación del fallecimiento del líder supremo Alí Jameneí, ataques de represalia contra bases estadounidenses en varios países del Golfo y nuevas advertencias de Washington de que la campaña continuará “el tiempo que sea necesario”.

La operación, bautizada por el Pentágono como “Furia Épica” y por Israel como “Rugido de León”, comenzó en la madrugada del sábado 28 de febrero con bombardeos sobre Teherán y otras 24 de las 31 provincias iraníes, según la Media Luna Roja. Entre los objetivos alcanzados estuvieron instalaciones militares, complejos vinculados al liderazgo político y sedes asociadas a la Guardia Revolucionaria.

Horas después de los ataques iniciales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la muerte de Jameneí, quien dirigía la república islámica desde 1989. La televisión estatal iraní confirmó posteriormente el fallecimiento del ayatolá, de 86 años, y el país decretó 40 días de luto nacional y siete días festivos.

En medio de la conmoción, medios oficiales iraníes también informaron de la muerte de la hija, el yerno y la nieta del líder supremo durante los bombardeos en Teherán.

Más de 200 muertos y tragedia en una escuela

El balance de víctimas civiles continúa en actualización. Organismos iraníes y agencias internacionales reportan más de 200 fallecidos y 700 heridos en distintos puntos del país. Una de las escenas más dramáticas se registró en la ciudad de Minab, en la provincia de Hormozgan, donde 53 niñas murieron y decenas resultaron heridas tras el impacto contra una escuela primaria femenina.

Las imágenes verificadas por agencias muestran edificios ennegrecidos, escombros y columnas de humo en sectores residenciales y administrativos de la capital. Hospitales de Teherán y otras ciudades operan bajo presión ante la magnitud de los heridos.

Respuesta iraní y expansión regional

Irán respondió con el lanzamiento de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases militares estadounidenses en Baréin, Catar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. En Israel, un ataque contra un refugio en la localidad de Beit Shemesh dejó al menos nueve muertos, 45 heridos y más de una decena de desaparecidos, según autoridades locales.

En Emiratos Árabes Unidos se confirmó al menos un fallecido tras la interceptación de proyectiles, mientras que Bahréin —sede de la Quinta Flota estadounidense— registró explosiones en instalaciones militares. Más de 3.000 vuelos fueron cancelados en la región ante el cierre parcial del espacio aéreo.

El Pentágono reconoció la muerte de tres soldados estadounidenses y cinco heridos graves durante las primeras horas de la ofensiva.

Golpe a la estructura militar iraní

Trump aseguró este domingo que las fuerzas estadounidenses destruyeron el cuartel general naval iraní y hundieron nueve buques de guerra. También afirmó que 48 líderes iraníes murieron en ataques selectivos, entre ellos altos mandos militares.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sostuvo que Israel está empleando “todo el poder” de sus Fuerzas de Defensa para asegurar su existencia y afirmó que, tras eliminar al “tirano Jameneí”, la ofensiva continuará con mayor intensidad sobre el “corazón de Teherán”.

Señales cruzadas: negociación y amenaza

En un giro inesperado, Trump declaró en entrevista con The Atlantic que “los nuevos líderes iraníes” le han pedido negociar y que él ha accedido. “Deberían haberlo hecho antes”, sostuvo. Sin embargo, reiteró que los bombardeos continuarán hasta cumplir los objetivos estratégicos.

Desde Teherán, el ministro de Exteriores, Abás Araqchí, afirmó que el sistema de defensa descentralizado del país permite decidir “cuándo y cómo terminará la guerra”, mientras Omán informó que Irán estaría abierto a esfuerzos para “detener la escalada y restablecer la estabilidad”.

La república islámica atraviesa ahora uno de los momentos más complejos desde su fundación en 1979. Fuentes oficiales señalaron que se conformó un triunvirato para pilotar la transición política mientras se define la sucesión del líder supremo.

Impacto geopolítico y económico

La escalada ha elevado el riesgo de una confrontación regional de mayores proporciones, con implicaciones directas para el mercado energético global. El temor a interrupciones en rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz ha generado volatilidad en los mercados internacionales.

En Pakistán, protestas violentas tras la confirmación de la muerte de Jameneí dejaron al menos 21 muertos, mientras que gobiernos europeos y organismos multilaterales pidieron contención inmediata.

Lo que comenzó en la madrugada del 28 de febrero como una ofensiva coordinada contra objetivos militares se ha transformado en un conflicto abierto con profundas repercusiones políticas, humanitarias y económicas. A medida que continúan los bombardeos y los intercambios de misiles, la región enfrenta un escenario incierto, con la diplomacia intentando abrirse paso en medio del estruendo de la guerra.

Donald Trump
Presidente de Estados Unidos
Me acaban de informar de que hemos destruido y hundido nueve buques de guerra iraníes, algunos de ellos relativamente grandes e importantes. Vamos a por el resto.