Trump anuncia desclasificación de archivos sobre OVNIs y vida extraterrestre
- 19/02/2026 21:07
Con este paso, la administración se prepara para descorrer el velo de uno de los misterios más grandes de la historia moderna, marcando un antes y un después en la relación entre el Estado y el saber científico
Lo que durante décadas fue terreno exclusivo de la ciencia ficción y las teorías de conspiración ha saltado definitivamente al centro del tablero político estadounidense.
A través de un contundente comunicado, Donald J. Trump anunció que, respondiendo al “tremendo interés” que el público ha mostrado de manera persistente, ordenará una desclasificación masiva de documentos relacionados con la vida alienígena y los objetos voladores no identificados (OVNIs).
Esta medida no solo busca satisfacer la curiosidad ciudadana, sino establecer un precedente de transparencia sobre materias que el mandatario ha calificado como “altamente complejas, pero extremadamente interesantes e importantes”.
El anuncio pone el foco directamente sobre las estructuras de inteligencia y defensa.
Trump especificó que las instrucciones se dirigirán al Secretario de Guerra —término que evoca la denominación histórica del actual Departamento de Defensa— y a todas las agencias pertinentes que han custodiado estos registros bajo estricto celo durante años.
El objetivo declarado es iniciar un proceso sistemático para identificar, organizar y liberar cualquier información conectada a estos fenómenos, incluyendo los encuentros reportados por pilotos militares y los análisis técnicos de naves cuya tecnología parece desafiar el entendimiento humano actual.
Esta decisión llega en un momento de tensión y fascinación global, justo cuando el Congreso de los Estados Unidos ha comenzado a celebrar audiencias públicas sobre los denominados Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP).
Al elevar este tema a una prioridad de directiva presidencial, Trump se posiciona a la vanguardia de un movimiento que exige el fin del secretismo oficial.
La promesa de “Dios bendiga a América” al cierre de su mensaje subraya la carga patriótica y de soberanía informativa que el mandatario pretende imprimir a esta iniciativa, sugiriendo que el conocimiento sobre nuestro lugar en el universo es un derecho que pertenece a todo el pueblo estadounidense.
La comunidad internacional y los expertos en seguridad nacional observan ahora con cautela, pues una liberación de esta magnitud podría revelar no solo secretos sobre posible vida extraterrestre, sino también avances en tecnologías de vigilancia y defensa de potencias extranjeras. S
in embargo, para los entusiastas y académicos del fenómeno, la orden representa la posibilidad real de acceder a la “verdad definitiva” que el Gobierno ha mantenido bajo llave desde mediados del siglo pasado.
Con este paso, la administración se prepara para descorrer el velo de uno de los misterios más grandes de la historia moderna, marcando un antes y un después en la relación entre el Estado y el saber científico.