Ultraderechistras impulsan un programa de deportaciones masivas para refugiados en Alemania
- 09/09/2026 14:08
La formación ultraderechista obtuvo el 44% de los votos en Sajonia-Anhalt y busca convertir el estado en un modelo para extender sus políticas al resto de Alemania
El partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se impuso en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt con el 44% de los votos, quedándose a tres escaños de alcanzar la mayoría absoluta. El resultado coloca a la formación antiinmigración y favorable a Rusia ante el desafío de encontrar un socio de coalición o intentar gobernar como minoría.
La posibilidad de aplicar su programa dependerá, en gran medida, de las negociaciones que se desarrollen en los próximos días. Los principales partidos alemanes mantienen desde hace años un llamado “cordón sanitario” o firewall que impide cooperar políticamente con la AfD.
El canciller alemán, Friedrich Merz, ha descartado de manera contundente cualquier colaboración entre su partido, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), y la formación ultraderechista.
Sin embargo, el partido populista de izquierdas BSW ha criticado este aislamiento y coincide con la AfD en algunas de sus posiciones sobre inmigración y la guerra en Ucrania. También existen sectores más conservadores de la CDU con los que dirigentes regionales de la AfD han intentado establecer acercamientos.
La situación es especialmente relevante porque los estados federados alemanes cuentan con amplias competencias en áreas como educación, cultura, policía y medios públicos.
La AfD, cuya organización ha sido clasificada por los servicios de inteligencia interna alemanes como “extremista de derecha confirmada”, ha señalado que pretende utilizar su posible llegada al gobierno regional como un modelo para el resto del país.
Deportaciones y “remigración”
Uno de los principales ejes del programa de 258 páginas de la AfD es una profunda transformación de la política migratoria. La formación propone la deportación inmediata de migrantes en situación irregular, la ampliación de centros de detención y el retorno de ciudadanos que no sean de origen étnicamente alemán a sus países de procedencia.
El partido utiliza el término “remigración” para describir esta política.
Según la AfD, Sajonia-Anhalt habría agotado su capacidad para recibir refugiados, no solo por motivos relacionados con la seguridad, sino también por cuestiones de identidad.
Ulrich Siegmund, candidato de la AfD a primer ministro regional, ha defendido que las personas obligadas a abandonar Alemania sean trasladadas a centros de detención para facilitar su deportación.
La educación es otro de los ámbitos que la AfD pretende transformar.
Siegmund ha prometido modificar el currículo escolar y “desideologizar” las escuelas, además de limitar símbolos como la bandera del Orgullo y promover lo que el partido considera valores alemanes tradicionales.
La formación también plantea modificar la manera en que se enseña la historia del país. Sus dirigentes quieren otorgar mayor importancia a los periodos anteriores a la Primera y Segunda Guerra Mundial y reducir el énfasis en el pasado nazi de Alemania.
Hans-Thomas Tillschneider, portavoz regional de cultura de la AfD, resumió esta posición con la frase: “Más Bismarck, menos Hitler”.
El programa también propone clases separadas para los niños refugiados, que serían educados por otros refugiados, y un sistema educativo orientado a transmitir la idea de que su permanencia en Alemania es temporal.
Los menores con discapacidad también recibirían educación separada bajo estas propuestas.
La cultura es otro de los campos en los que la AfD plantea cambios profundos. El partido propone una política cultural “nueva y patriótica”, en la que las instituciones públicas tengan un papel más importante en la promoción de la identidad nacional alemana.
La formación también pretende retirar fondos públicos de lo que denomina “arte anti-alemán”. Tillschneider ha explicado que se refiere a obras alemanas que, a su juicio, rechazan su propia identidad nacional.
Las organizaciones y artistas que quieran recibir financiación pública tendrían que firmar un compromiso de no mostrar desprecio hacia Alemania o su cultura.
La AfD también cuestiona la importancia otorgada al movimiento Bauhaus, una de las expresiones artísticas y arquitectónicas más reconocidas de Alemania. Sus críticos han señalado similitudes entre esta postura y los ataques que el régimen nazi realizó contra el arte moderno durante el siglo XX.
El futuro del “cordón sanitario”
El éxito electoral de la AfD ha reavivado el debate sobre la estrategia de los partidos tradicionales para aislarla políticamente.
Aunque algunos analistas consideran que el llamado firewall puede haber contribuido indirectamente al crecimiento de la formación al mantenerla fuera del gobierno y evitar que tenga que asumir las consecuencias de gobernar, los principales partidos alemanes han reiterado su intención de mantenerlo.
Para Siegmund, el resultado electoral representa un mandato para gobernar y su partido ya busca conseguir una mayoría estable mediante acuerdos con grupos parlamentarios o diputados individuales.
El desenlace de las negociaciones en Sajonia-Anhalt podría tener consecuencias más allá de este estado. Alemania celebrará otras elecciones regionales durante el mes, mientras que en Mecklemburgo-Pomerania Occidental la AfD también registra un fuerte respaldo en las encuestas.
Un nuevo avance electoral de la formación podría reforzar su posición de cara a las próximas elecciones federales, previstas para 2029.
Aunque la AfD fue fundada en 2013, actualmente los sondeos nacionales sitúan al partido como una de las principales fuerzas políticas del país y, en algunos escenarios, como la formación que obtendría más votos si las elecciones se celebraran hoy.