Una semana después, la crisis de Ceuta sigue sacudiendo a España y Europa

Migrantes y menores en las naves del Tarajal (Ceuta) a la espera de ser realojados, este jueves. EFE
  • 06/08/2026 17:22

Una semana después de la llegada masiva de migrantes desde Marruecos, miles de personas siguen en Ceuta en medio de una crisis humanitaria

A una semana de la entrada masiva de migrantes de Marruecos a Ceuta (España), la crisis todavía se deja sentir, sobre todo, en lo relativo a la atención humanitaria de quienes permanecieron en territorio español y en el debate que se gesta en el seno de Europa en torno a la gestión de los flujos migratorios.

A día de hoy, no se tiene claro exactamente cuántos migrantes cruzaron la frontera hacia territorio español desde el lado marroquí debido al baile de cifras que manejan las distintas instituciones. Si bien Marruecos estimó las llegadas en 40,000 migrantes, el Ministerio del Interior de España calcula que fueron 50,000 personas, mientras que el Gobierno de Ceuta cifra las llegadas en 80,000. De ellas, 73,500 personas decidieron abandonar España para regresar a Marruecos, según confirmaron fuentes policiales a Televisión Española (TVE).

Los que no lograron llegar a Ceuta y perecieron en el intento ascienden a 86 personas. La mayoría falleció ahogada mientras intentaba alcanzar la ciudad autónoma a nado.

Otro baile de cifras es el que se refiere a cuántas personas siguen en la ciudad autónoma. Mientras la Delegación del Gobierno en Ceuta sitúa la cifra en 2,500 migrantes, las autoridades ceutíes la elevan a una horquilla de entre 3,000 y 5,000 personas. Decenas de ellas permanecen en campamentos improvisados en la playa de El Trampolín, una franja de arena de 140 metros acordonada por la Policía y en la que también están presentes voluntarios de la Cruz Roja, quienes les proporcionan agua y alimentos mientras esperan noticias sobre la posibilidad de regularizar su estatus migratorio.

Más de medio millar de migrantes, sobre todo subsaharianos, permanecen en el exterior del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Ceuta.

Entretanto, los centros de atención temporal de migrantes ya se encuentran desbordados y al límite de su capacidad.

Los migrantes que decidieron permanecer en España proceden del África subsahariana, de países como Malí, Senegal, Sudán y Chad, que atraviesan situaciones de conflicto y vulneraciones de derechos humanos, por lo que buscan permanecer en el país a la espera de que se les conceda asilo.

Según la agencia EFE, las fuerzas de seguridad españolas investigan una convocatoria en redes sociales en Marruecos para realizar una nueva entrada masiva en la ciudad.

El drama de los menores no acompañados

Un drama aún más acuciante es el que viven los menores no acompañados en Ceuta. Si bien las autoridades locales estiman que serían alrededor de 1,000, en barrios como El Príncipe algunas organizaciones elevan la cifra hasta 5,000 menores. Los vecinos intentan asistirlos por sus propios medios con alojamiento, comida y bebida, mientras crece la preocupación por la situación de vulnerabilidad en la que se encontrarían algunas menores, quienes habrían sido víctimas de agresiones sexuales.

“Estas chicas tienen que estar fuera de la calle, pero ya”, afirmó Ahmed Enfe-dal, de la Asociación de Vecinos Príncipe Alfonso, a TVE.

Bronca política

La crisis migratoria de Ceuta tuvo repercusiones tanto en el ámbito español como en el internacional. Mientras el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió la respuesta de su Ejecutivo ante la crisis, la oposición representada por el Partido Popular (PP) y Vox criticó con dureza la gestión migratoria del Gobierno.

Por su parte, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, pidió “auxilio” y “socorro” al resto de España para acoger a los migrantes que permanecieron en la ciudad autónoma. En lo que respecta al reparto de los menores no acompañados, los gobiernos regionales —incluidos los gobernados por el PP— afirmaron que acatarán la ley, aunque los populares matizaron que el reparto “debe ser justo”.

Por el contrario, Vox, que gobierna en coalición con el PP en regiones clave como Aragón y Andalucía, manifestó que se opondrá a colaborar en cualquier tipo de reparto. En respuesta, el Gobierno de Sánchez advirtió que todas las comunidades autónomas están obligadas a cumplir la ley.

Los migrantes que se quedan en la playa de El Trampolín, a la espera de noticias sobre su regularización migratoria.

En el ámbito europeo, un análisis del periódico The New York Times hizo énfasis en el aprovechamiento político de la crisis de Ceuta por parte de la extrema derecha europea. Mientras Alternativa para Alemania (AfD) mantiene altos índices de aprobación en las encuestas de cara a próximos comicios regionales, líderes como la francesa Marine Le Pen o el británico Nigel Farage pusieron a Ceuta como ejemplo del supuesto “descontrol migratorio” que, a su juicio, vive Europa.

Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, envió una carta a Sánchez en la que, si bien elogió la “gestión eficiente y eficaz” de España y Marruecos frente a la crisis, subrayó la necesidad de reforzar los controles migratorios.

La semana pasada, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, junto con otros 22 países de la Unión Europea, criticaron explícitamente la política que consideran “proinmigración” del Gobierno español. En respuesta, Pedro Sánchez calificó esa postura como “egoísta” y cargada de “prejuicios”.