Comisiones y transacciones políticas

Entrelíneas
Archivo | La Estrella de Panamá
Por

  • 15/07/2026 00:00

La Asamblea Nacional avanza hacia una fase crítica con la definición de sus comisiones permanentes, un proceso que no debería reducirse a repartos políticos ni acuerdos mercantiles entre bancadas, pero la realidad es que está dominado por eso. De la conformación de estos espacios dependerá, en gran medida, la capacidad del Legislativo para debatir, fiscalizar y construir leyes con seriedad. La ciudadanía ya vivió esta historia. En la legislatura pasada, y también en el periodo anterior, las comisiones no estuvieron a la altura de las expectativas nacionales. La decepción ha sido profunda, tanto por el desempeño de diputados de partidos tradicionales como de aquellos independientes que llegaron con la promesa de representar una nueva forma de hacer política. Sin embargo, esa frustración no puede convertirse en resignación. Es necesario exigir nuevamente que los diputados cumplan con su responsabilidad. El control que mantiene el oficialismo dentro de la Asamblea y los intentos de reducir espacios para voces críticas hacen aún más urgente que el Legislativo preserve su independencia. El país enfrenta debates complejos y trascendentales, como la discusión sobre el futuro de la minería. Estos temas requieren comisiones técnicas, plurales y comprometidas con el interés público. Es cansino volver a pedir lo mismo: que los diputados hagan su trabajo. Pero el llamado debe repetirse. Si la próxima legislatura fracasa, habrá que entender que el problema no está únicamente en cambiar nombres en los curules, sino en transformar un sistema que aún no representa las verdaderas prioridades de la mayoría de los panameños.