Defensor o defensora del Pueblo
- 01/04/2026 00:00
La elección del nuevo o nueva defensor o defensora del Pueblo entre los 35 aspirantes que analiza la Asamblea Nacional es una decisión estratégica para el equilibrio del país. Esta institución no es un ente decorativo; es el organismo llamado a fiscalizar que el ejercicio del poder no vulnere la integridad de los ciudadanos. El perfil idóneo debe garantizar una independencia absoluta para denunciar el abuso de poder y la corrupción. Como se ha evidenciado en crisis pasadas, especialmente en los conflictos de Bocas del Toro, la intervención de la Defensoría es crucial para mediar y salvaguardar los derechos humanos en escenarios de alta tensión. Una gestión activa y valiente es lo único que separa al ciudadano de la arbitrariedad. Panamá necesita un defensor o defensora que sea la voz de los vulnerables y un firme aliado de las causas de la equidad y la igualdad. La protección de las libertades individuales es también un pilar para la estabilidad que requiere la empresa privada y el desarrollo nacional. El compromiso de la Asamblea debe ser con una figura cuya trayectoria asegure que la institución no será silenciada ni cooptada, manteniendo siempre la defensa de la justicia como su única hoja de ruta.