Ifarhu y la estrategia nacional
- 18/09/2026 00:00
Panamá vuelve a discutir prioridades sin responder la pregunta fundamental: ¿qué país queremos construir? La conformación de una comisión para definir carreras prioritarias del Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (Ifarhu) es necesaria, pero llega después de años de decisiones dispersas, sin una política de Estado que conecte educación, empleo, producción y desarrollo. Si se habla de inteligencia artificial (IA), tecnología e innovación, la discusión no puede quedarse en asimilar la herramienta de manera pasiva. ¿Dónde está la estrategia para utilizar la IA para modernizar la logística, el Canal, los puertos, el transporte, la agroindustria y los servicios que realmente sostienen empleos? ¿Dónde está el plan para agregar valor a nuestra posición geográfica? El Gobierno parece avanzar a tientas. Se promueven sectores y negocios que pueden generar rentabilidad, mientras actividades estratégicas como el agroalimentario siguen enfrentando problemas estructurales. Un país con semejante posición geográfica como la nuestra no debería limitarse a administrar ventajas heredadas: debería transformarlas en una plataforma productiva, tecnológica y logística de alcance regional. Ciertamente, es un problema que no comenzó con este gobierno, pero nada ha hecho para enfrentarlo. La ausencia de continuidad demuestra que cada gestión parece querer comenzar de cero, en lugar de ejecutar una visión nacional de largo plazo. El caso del Ifarhu es particularmente sensible, convertido en las últimas décadas en un botín político para favorecer a allegados al poder. Tras los escándalos que han golpeado su credibilidad, los recursos públicos deben llegar, con transparencia y criterios objetivos, a quienes realmente los necesitan, pero también pensando en el desarrollo nacional y en las áreas que Panamá necesita. Requerimos menos improvisación y más mirada de Estado: un plan nacional, medible y sostenible, que trascienda gobiernos y privilegie el interés colectivo sobre intereses mezquinos que hoy dominan la política nacional.