La alarma está en las aulas
- 03/10/2026 00:00
Hay cifras que no deberían pasar de largo. El ministro de Educación, Ventura Vega, advirtió que tres de cada diez estudiantes de entre 15 y 19 años reportaron síntomas de depresión y que el 72% manifestó síntomas de ansiedad, según una encuesta citada por el Meduca. No conocemos, en la información pública disponible, todos los detalles metodológicos de ese estudio. Pero el dato coincide con una preocupación más amplia: la salud mental de niños y adolescentes dejó hace tiempo de ser un asunto periférico. La OMS estima que uno de cada siete adolescentes de 10 a 19 años vive con algún trastorno mental. Ansiedad y depresión afectan la asistencia, el aprendizaje y las relaciones. Y buena parte de estos problemas aparece antes de la adultez. Por eso importa que la conversación entre a la escuela. No basta con reaccionar cuando ocurre una tragedia ni con convertir cada caso en una estadística. El Meduca ha reconocido la necesidad de ampliar sus gabinetes psicopedagógicos y reforzar la atención socioemocional. Ese es el punto que no debería perderse: un niño que se aísla, cambia de conducta, baja su rendimiento o deja de pedir ayuda puede estar diciendo mucho sin pronunciar una palabra. La escuela no sustituye al especialista ni a la familia, pero sí puede detectar señales, acompañar y activar apoyos. Panamá necesita mirar a sus estudiantes más allá de las notas, las pruebas y la infraestructura. También importa saber cómo están. Escucharlos a tiempo puede cambiar una historia.