La ilusión digital

Entrelíneas
Panamá ha invertido cientos de millones de dólares desde 2004 sin evidenci de mejora en aprendizaje.
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  • 14/04/2026 00:00

Durante dos décadas, Panamá ha perseguido una idea: que repartir computadoras es sinónimo de educar. La evidencia dice otra cosa. El informe ‘El espejismo tecnológico’ de Fundespa lo deja claro: millones invertidos, resultados ausentes. Desde 2004, la historia se repite. Se compran laptops, se distribuyen sin un plan pedagógico sólido, no se evalúa su impacto. Entre 2012 y 2013, casi 300 mil equipos. Cero medición. Años después, 26 mil olvidados en depósitos, deteriorándose. Silencio. Ninguna consecuencia. Hoy, el país vuelve al mismo punto. Más de 273 millones de dólares en una nueva licitación. Mismo enfoque. Mismas omisiones. La evidencia internacional no deja espacio para dudas. Perú, Uruguay, Suecia: distintos contextos, mismo resultado. Sin mejoras en matemáticas, sin avances en lectura. De 156 estudios, apenas tres encuentran efectos positivos. Incluso hay advertencias: sin integración pedagógica, la tecnología puede distraer, incluso perjudicar. El problema nunca fue la computadora. Es lo que no se hizo con ella. La calidad docente, la enseñanza estructurada, el entorno del estudiante explican mucho más que cualquier dispositivo. Mientras tanto, la realidad persiste: escuelas sin electricidad, sin internet, sin condiciones básicas. Y aun así, se insiste en repartir hardware. No es innovación. No es modernización. Es repetición. Y en educación, repetir sin aprender también es fallar.