Los ‘ungidos’

Entrelíneas
Entrevistas, en la comisión de credenciales, a los candidatos a magistrados del Tribunal Electoral. Roberto Barrios / La Estrella de Panamá
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  • 15/04/2026 00:00

La forma y las condiciones en las que se eligió a la nueva Defensora del Pueblo han reavivado una preocupación ciudadana persistente: la falta de independencia en la Asamblea Nacional al momento de designar cargos clave del Estado. Aunque obtuvo los votos necesarios, el proceso estuvo rodeado de cuestionamientos, incluyendo denuncias de que su nombre ya figuraba como favorito antes de la votación, impulsado desde el oficialismo. No se trata únicamente de una percepción. La polémica elección fue precedida por denuncias sobre presuntas irregularidades en el proceso previo, lo que alimentó la idea de que la decisión estaba previamente definida. Esta sensación de “candidaturas ungidas” erosiona la confianza pública y debilita los principios meritocráticos que deberían regir estos procesos. Hoy, este debate cobra mayor relevancia ante la próxima elección de un nuevo magistrado del Tribunal Electoral, una institución clave para garantizar la limpieza y legitimidad de los comicios de 2029. Lo que está en juego no es un cargo más, sino el equilibrio mismo de la democracia panameña y la credibilidad de futuras elecciones. La Asamblea tiene ante sí una oportunidad crucial para corregir el rumbo, aunque sus actuaciones en esta legislatura parecen apuntar a más de lo mismo: nuevas decepciones para una ciudadanía que espera una independencia real del Gobierno. Seguir con el reparto de cuotas políticas y favores solo profundizará el desencanto ciudadano actual. La democracia no se sostiene únicamente en votos, sino en instituciones confiables. Y esa confianza empieza en cómo se elige a quienes deben protegerla. Hoy más que nunca, se exige responsabilidad.