Opacidad insostenible
- 14/05/2026 00:00
La aprobación de un millonario traslado de una partida de $20 millones por parte de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional para pagar planillas, pese a ya contar con un abultado presupuesto, abrió otra vez el debate sobre la rendición de cuentas de esos fondos y cómo se gestiona el personal en el Legislativo: principalmente, bajo un amplio manto de opacidad. No es una discusión menor, sobre todo cuando el país enfrenta estrechez fiscal, desempleo y reclamos ciudadanos por mejores servicios públicos, mientras los diputados insisten en manejar recursos bajo un manto de dudas y silencios. Las investigaciones de La Estrella de Panamá han documentado que este es un problema crónico y transversal, tanto en diputados de partidos políticos como independientes, donde la falta de transparencia en el uso de planillas viene acompañada de cuestionamientos sobre nombramientos políticos, pagos discrecionales y funcionarios que reciben salario sin trabajar. La ciudadanía sigue sin conocer con claridad quiénes integran esas planillas, qué funciones cumplen y bajo qué criterios son contratados. Exigir transparencia no es un ataque contra los funcionarios que sí trabajan y cumplen sus responsabilidades. Por el contrario, la claridad protege a los servidores honestos y evita que las planillas continúen siendo utilizadas como instrumentos de clientelismo y favores políticos. La llegada de Jorge Herrera estuvo acompañada de promesas de cambios y apertura. Sin embargo, ya es evidente que solo fueron palabras al viento: más de lo mismo. La opacidad persiste y la Asamblea continúa resistiéndose a rendir cuentas completas sobre el manejo de fondos públicos. ¿Cuánto tiempo más seguirá esta práctica nefasta? En tiempos de crisis y austeridad, gastar millones en politiquería mientras el país enfrenta tantas necesidades constituye un atentado contra la confianza ciudadana y contra Panamá mismo.