Panamá ante el nuevo mandato de Lula
- 27/10/2026 00:00
Brasil amaneció con Lula otra vez vencedor. El antiguo obrero y dirigente sindical consiguió remontar una elección difícil y aseguró un cuarto mandato. Para Panamá, ese resultado importa menos por el color político del ganador que por lo que puede ocurrir durante los próximos cuatro años: una relación que, entre las disputas ideológicas de la región, ha encontrado espacio para avanzar. Lula y José Raúl Mulino no vienen del mismo mundo político. Uno se formó en la izquierda sindical; el otro gobierna desde la derecha. Sin embargo, han sabido entenderse. Se han reunido en Brasilia y Panamá, han conversado sobre intereses comunes y han puesto sobre la mesa asuntos que trascienden cualquier afinidad partidista: el Canal, los puertos, el comercio y la inversión.Ese acercamiento ha dejado acuerdos, pero también tareas pendientes. Brasil ha avanzado hacia su adhesión al protocolo de neutralidad del Canal; Panamá, como Estado asociado del Mercosur, busca nuevos mercados. Hay proyectos de cooperación agropecuaria, turística y sanitaria que podrían abrir oportunidades para ambos países. Ahora viene la parte más difícil. Convertir los compromisos en inversiones, facilitar la llegada de empresas, fortalecer a nuestros productores y conseguir que la integración económica produzca beneficios que puedan medirse. Panamá deberá negociar con inteligencia frente a un socio de dimensiones muy superiores, sin perder de vista sus intereses. La victoria de Lula prolonga una oportunidad que Panamá no debería desaprovechar. Los presidentes tienen sus tiempos. Las relaciones entre países, cuando se trabajan con seriedad, pueden sobrevivirlos.