Panamá: el infierno de cristal

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| Archivo | La Estrella de Panamá
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  • 14/03/2026 07:08

Mientras el cambio climático global avanza, Panamá acelera su propia asfixia mediante un desarrollo inmobiliario desconectado de nuestra inclemente realidad tropical. Erigimos edificios espejo y planchas de asfalto que actúan como gigantescos hornos, creando letales islas de calor urbano y olvidando la sabiduría de la arquitectura adaptada a nuestro entorno. Los datos satelizases son irrefutables: barriadas enteras han elevado su temperatura superficial de forma alarmante. El responsable directo, más allá del sol, es un modelo de urbanización que ve a la naturaleza como un estorbo. La práctica de arrasar con nuestros árboles para dejar los lotes como una “tabula rasa” es un crimen contra el bienestar ciudadano. Destruir la capa vegetal castiga desproporcionadamente a los panameños más vulnerables, condenados a sobrevivir en cajas de cemento hirviente sin un ápice de sombra. Defender la libre empresa y el progreso económico no puede ser sinónimo de un urbanismo depredador ni de la tala indiscriminada. Urge actualizar los códigos de zonificación del Ministerio de Vivienda. Panamá necesita imperativamente inversión privada sostenible que integre la arborización como infraestructura vital. Es hora de dejar de construir espejismos de cristal y empezar a edificar una capital que, finalmente, respire bajo la sombra de sus árboles.