Panamá tiende la mano

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Panameños acuden a los centros de acopio para donar insumos destinados a las familias afectadas por los terremotos en Venezuela. Roberto Barrios / La Estrella de Panamá
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  • 27/06/2026 00:00

Panamá vuelve a demostrar de qué está hecho. Ante la tragedia que golpea a Venezuela, el país no se queda mirando desde lejos. Tiende la mano. Y lo hace como sabe hacerlo su gente: con humanidad, con rapidez, con organización y con una solidaridad que no necesita discursos para hacerse sentir. Los centros de acopio se han llenado en los últimos días. Han llegado familias, escuelas, empresas, jóvenes, adultos mayores y voluntarios. Han llegado cajas de agua, alimentos, medicinas, ropa, insumos básicos, linternas y todo aquello que pueda aliviar, aunque sea un poco, el dolor de quienes lo han perdido casi todo. Ha llegado, sobre todo, gente dispuesta a ayudar. Y es que cuando el dolor toca a un país hermano, los panameños entienden que la respuesta no puede esperar. Ese gesto merece reconocerse, no como una escena aislada, sino como una muestra del enorme potencial que tiene Panamá cuando articula su fuerza ciudadana, su capacidad logística y su vocación humanitaria. Somos puente del mundo, sí. Pero también somos puente de auxilio, de esperanza y de vida. La ayuda que Panamá envía a Venezuela no es solo una operación de asistencia. Es una declaración moral. Es un país pequeño en territorio, pero inmenso en corazón, diciendo presente donde hay muertos, desaparecidos, familias rotas y comunidades enteras esperando una mano. En tiempos de tragedia, la grandeza de una nación se mide por su capacidad de conmoverse y actuar. Panamá se conmueve. Panamá actúa. Su gente responde. Y ese ejemplo, profundamente humano, también nos retrata. Porque tender la mano, cuando otro pueblo cae, es una de las formas más nobles de levantar también el nombre de Panamá.