Panamá y la prevención de desastres
- 11/08/2026 00:00
El país no puede seguir tratando el riesgo sísmico como un asunto lejano. Aunque Panamá no enfrenta terremotos como los ocurridos recientemente en Colombia y Venezuela, eso no significa que esté protegido. Lo preocupante es que, mientras otras naciones han invertido durante décadas en sistemas de alerta temprana, infraestructura resistente y educación ciudadana, Panamá evidencia un rezago enorme. La ausencia de un sistema de alerta temprana de alcance público y la limitada cultura de preparación ciudadana evidencian una deuda que no puede seguir postergándose. No basta con detectar un sismo cuando ya ocurrió. Panamá necesita avanzar hacia un sistema capaz de advertir con segundos de anticipación, activar protocolos y proteger infraestructura crítica. También debe evaluar las edificaciones existentes, reforzar las más vulnerables y realizar simulacros frecuentes en escuelas, hospitales, oficinas y comunidades. Es una responsabilidad que recae principalmente en las autoridades, que durante años han marginado la planificación ante este tipo de desastres. Sin embargo, también existe una corresponsabilidad de los ciudadanos, que deben abandonar la peligrosa idea de que “aquí nunca pasa”. Preparar una mochila de emergencia, conocer las rutas de evacuación, identificar lugares seguros y participar en simulacros puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Países como Japón, México y Chile tienen avances importantes en esta materia, que han sido clave para reducir las consecuencias de catástrofes de este tipo. Panamá necesita con urgencia una política de Estado, coordinada con los gobiernos locales, para fortalecer la prevención antes de que un terremoto obligue al país a descubrir, demasiado tarde, todo lo que pudo haber hecho.