Proteger a los niños también detrás de una pantalla
- 20/09/2026 00:00
La vida digital de niños y adolescentes ya no transcurre aparte de la vida real. Allí estudian, juegan, conversan, hacen amigos y también quedan expuestos a riesgos que los adultos comprendemos tarde. El problema no está en la tecnología por sí, sino en la facilidad con que un entorno pensado para conectar puede ser utilizado para acosar, engañar, extorsionar o captar a un menor. Los datos obligan a mirar de frente. Unicef estimó en septiembre que casi uno de cada cinco adolescentes de 12 a 17 años, en 21 países estudiados, sufrió explotación o abuso sexual facilitado por la tecnología en un solo año. La OMS, en otra medición internacional, constató además un aumento del ciberacoso entre adolescentes. Europa ha empezado a discutir límites de edad, controles parentales y obligaciones para las plataformas. No existe una respuesta única ni sencilla. También están sobre la mesa preguntas sobre privacidad, libertad de expresión, verificación de edad y hasta dónde debe llegar el Estado. La respuesta no puede recaer únicamente sobre los padres. El hogar es la primera línea de protección: acompañar, conversar, fijar límites y saber qué hacen los menores en internet importa. Pero también importa qué hacen el Estado, las escuelas y las plataformas cuando un niño es acosado, engañado, extorsionado o captado en línea. El debate ya no puede aplazarse. No se trata de demonizar las redes, sino de decidir qué responsabilidades estamos dispuestos a asumir para que crecer conectado no signifique crecer desprotegido.