Sin centavos, con reglas claras
- 26/09/2026 00:00
Panamá empieza a despedirse de una moneda pequeña, pero no de un asunto menor. El Banco Nacional no traerá más centavos al país y Javier Carrizo ha confirmado que la eliminación será gradual: todavía hay suficientes piezas en circulación y el decreto que regulará el redondeo deberá llegar en los próximos meses. La decisión viene empujada desde fuera. Estados Unidos dejó de producir el penny en noviembre de 2025 después de 232 años. Fabricar una moneda de un centavo costaba 3.69 centavos. Para Panamá, donde el dólar circula junto al balboa, la adaptación era inevitable. Lo delicado empieza ahora. El problema no es guardar o no aquellas monedas que terminan olvidadas en un frasco. Es qué ocurrirá en la caja cuando una compra termine en uno, dos, tres o cuatro centavos y ya no exista cambio para devolverlos. Un redondeo mal aplicado, siempre hacia arriba, puede parecer irrelevante en una transacción y hacerse sentir cuando se repite todos los días. Por eso la norma debe ser clara antes de que el centavo escasee. El redondeo tiene que ser equilibrado, aplicarse al total de las compras en efectivo y evitar que la desaparición de una moneda termine convertida en un aumento encubierto. Los pagos electrónicos, además, permiten cobrar la cifra exacta y ofrecen una salida natural a la transición. Retirar una moneda que cuesta más de lo que vale tiene sentido. Hacerlo sin proteger al consumidor, no. Porque cuando el presupuesto aprieta, incluso un centavo cuenta. Y debe contar para todos.