Un Perú dividido: el reto de Keiko
- 28/07/2026 09:59
América Latina vuelve a moverse hacia la derecha, pero Perú llega a ese giro con una herida abierta. Keiko Fujimori asumirá la Presidencia el 28 de julio después de imponerse a Roberto Sánchez por apenas 49,641 votos. La diferencia no es solo electoral: retrata a un país dividido, desconfiado y cansado de la inestabilidad. Fujimori llega al poder después de tres derrotas y con una tarea que desborda las fronteras peruanas. Su gobierno será observado por una región donde la seguridad, la desigualdad y el desencanto con la política están reordenando el mapa ideológico. En Perú, la urgencia está en las calles. Los ataques vinculados con la extorsión contra el transporte público en Lima y Callao dejaron 152 muertos entre agosto de 2024 y mayo de 2026. La respuesta del Estado debe ser firme, pero no puede convertir la lucha contra el crimen en una excusa para debilitar derechos o normalizar abusos. Panamá también tiene una agenda en esa transición. El presidentre José Raúl Mulino y Fujimori han planteado reactivar el tratado comercial bilateral, abrir oportunidades de inversión y fortalecer la cooperación en seguridad. La llegada de Fujimori no debe leerse únicamente como una victoria. Es también una prueba para la democracia regional. Gobernar un país partido exige más que autoridad: requiere escuchar al sur andino, combatir la corrupción, con los bolsillos vacíos, y demostrar que la firmeza puede convivir con la ley. Perú necesita estabilidad, y la región observará si esa promesa logra convertirse en gobierno estable para todo el Perú, en los próximos años.