Una firma que abre puertas
- 18/01/2026 00:00
Panamá fue testigo ayer de una firma que mueve placas tectónicas: Mercosur y Unión Europea sellaron un acuerdo que crea una de las mayores zonas de libre comercio del planeta, con más de 700 millones de consumidores. El presidente José Raúl Mulino lo llamó “histórico” y, esta vez, la palabra está bien usada: no todos los días el país se sienta en la mesa donde se reescribe el mapa económico. Pero el verdadero valor de esa foto no es el aplauso. Es el mensaje. Panamá decidió mirar al sur con decisión estratégica y no como gesto diplomático. Y en un contexto global de cadenas logísticas tensas, proteccionismo y competencia, ese movimiento suma: abre puertas, diversifica rutas y coloca al país donde mejor sabe estar, como plataforma confiable. Ahora bien, integrarse no significa sacrificar la producción nacional; significa fortalecerla. El reto es convertir el acuerdo en oportunidades concretas para el agro, la industria y las pymes: tecnología, estándares, financiamiento y acceso real a mercados. La política exterior no reemplaza la tarea interna, pero puede empujarla. Si Panamá quiere ser puente, debe conectar primero su propia economía con productividad y reglas claras.