Viviendas afectadas por el terremoto en Panamá: ¿qué significan las etiquetas verde, amarilla y roja?
- 23/10/2026 13:14
El ministro José Ramón Icaza explicó cómo funcionará el sistema de etiquetado que determinará si las viviendas pueden ser habitadas tras el sismo.
El secretario de Metas de la Presidencia y ministro para Asuntos del Canal, José Ramón Icaza, explicó cómo funcionará el sistema de etiquetado de viviendas que permitirá identificar las condiciones de seguridad de los inmuebles afectados por el reciente sismo en Panamá. La metodología contempla tres colores: verde, amarillo y rojo, que orientarán a las familias sobre el estado de sus hogares y las medidas que deberán tomar.
El procedimiento se basa en la norma internacional ATC-20, desarrollada por el Applied Technology Council (ATC), que establece criterios para evaluar la seguridad de las edificaciones después de un terremoto.
Según explicó el ministro, cada color tiene un significado específico. La etiqueta verde indica que la vivienda puede ser habitada; la amarilla advierte que el acceso debe ser restringido y que el inmueble requiere atención o reparaciones; mientras que la roja señala que la estructura es inhabitable y necesita una evaluación estructural más detallada para determinar si puede ser rehabilitada o debe demolerse.
Icaza informó que, hasta el momento, se han evaluado más de 12 mil viviendas como parte de las inspecciones realizadas tras el movimiento sísmico. Asimismo, anunció que la ciudadanía podrá consultar información relacionada con estas evaluaciones a través de la plataforma Panamá Conecta y del sitio web del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc).
Los resultados de las inspecciones serán fundamentales para establecer las medidas que deberán aplicarse en cada caso y determinar el tipo de atención que requieren las familias afectadas.
Por su parte, el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) será el encargado de definir los pasos a seguir de acuerdo con los resultados de las evaluaciones, incluyendo las acciones correspondientes para las viviendas que presenten daños.
Con este sistema, las autoridades buscan identificar los inmuebles que reúnen condiciones para ser habitados y aquellos que requieren restricciones de acceso o intervenciones adicionales, con el propósito de priorizar la seguridad de la población afectada.