Alas Chiricanas: Nieta espera justicia por su abuelo 31 años después
- 28/03/2026 00:00
Gestiones diplomáticas avanzan para trasladar a un sospechoso detenido en Venezuela, mientras resurgen preguntas sobre terrorismo, redes internacionales y una investigación inconclusa
Ana Karina Smith Cain tenía 18 años cuando tuvo que ir a la morgue a identificar el cuerpo de su abuelo, James W. Cain Delgado. Ella misma lo llevó al aeropuerto Enrique Adolfo Jiménez de la Ciudad de Colón dónde tomó el vuelo 901 de Alas Chiricanas la tarde del 19 de julio de 1994.
Diez minutos después, el avión con sus 18 pasajeros y 3 tripulantes estalló en los cielos.
Ana Karina estaba con su abuela cuando recibió la llamada de su papá. “Mi padre, en ese momento, había estado escuchando las frecuencias de las torres de control del aeropuerto de Colón porque estaba pendiente de cuándo mi abuelo llegaría a Panamá. Allí mi padre se enteró que había estallado uno de los aviones, porque eran dos vuelos que estaban ese día partiendo desde Colón a horas similares”, recuerda.
El avión fue objeto de un atentado terrorista, vinculado posteriormente a la organización Hezbolá y relacionado con el atentado con coche bomba contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires dónde murieron 83 personas un día antes.
“Fue un día terrible, que hoy puedo hablar en nombre propio, pero me atrevo también a hablar en nombre de todos los familiares porque hemos seguido en contacto. Tantos años después seguimos recordando la memoria de nuestros seres queridos”, afirma Ana Karina.
Han pasado más de 31 años desde el atentado, y solo ahora el principal sospechoso, Ali Zaki Hage Jalil, podría enfrentar la justicia.
Por años Hage Jalil, de origen libanés nacionalizado venezolano, se había mantenido en el país sudamericano que no mantiene tratado de extradición para sus nacionales. Sin embargo, en un giro inesperado, la República Bolivariana de Venezuela autorizó su extradición.
La Estrella de Panamá tuvo acceso a información del proceso legal en Venezuela y los argumentos utilizados para justificar la extradición. Uno de los principales es la fecha en que Hage Jalil adquirió la nacionalidad venezolana: el 5 de abril de 2005, más de una década después de que se cometiera el atentado terrorista.
Roni Kaplan, vocero de las Fuerzas de Defensa de Israel, relató en 2025 a La Decana que era una práctica común de grupos terroristas ir a Venezuela para adquirir la nacionalidad. La nacionalidad venezolana los protegía de la extradición y el pasaporte los ayudaba a viajar, de acuerdo a Kaplan.
En octubre de 2024, casi 30 años después del atentado, el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información relacionada al atentado. La orden de aprehensión y notificación roja de Interpol contra Hage Jalil habían sido emitidas en 2022. Pero Venezuela siguió amparándolo. Bajo el actual gobierno liderado por Delcy Rodríguez, luego que Estados Unidos se llevara al presidente Nicolás Maduro para enfrentar un juicio en Nueva York, un tribunal venezolano ha decidido que sí se justifica la extradición.
Además del argumento de la nacionalidad, la corte venezolana reconoció que el delito por el que se acusa a Hage Jalil es punible por ambas naciones, que no es un delito político, que no ha prescrito y que los hechos ocurrieron en Panamá.
El Comité Conciencia Viva, que recuerda a las víctimas del vuelo 901, emitió un comunicado expresando su reconocimiento y respaldo a las gestiones del presidente de la República, José Raúl Mulino, y el canciller Javier Marínez-Acha para lograr la extradición.
“La búsqueda de la verdad y la rendición de cuentas no solo honra la memoria de quienes nos fueron arrebatados en este trágico suceso, sino que también fortalece los cimientos de una sociedad basada en la justicia, la paz y el respeto a la vida”, señala el comunicado.
Ana Karina mantiene el recuerdo de su abuelo sonriente, orgulloso de ella durante su graduación, queda la memoria de un hombre enamorada hasta el último día de su esposa y recordado por todo una comunidad por su trabajo y generosidad. Para ella, los últimos acontecimientos no se tratan de un cierre personal del duelo, sino del futuro que queremos para Panamá.
“Después de más de 30 años, ver luz de justicia es lo más importante. Si se cierra o no se cierra, es un duelo personal”, señala Ana Karina. “Pero la justicia sí importa, que no haya sido en vano, que no se haya olvidado, que no se repita la tragedia, sino que realmente a través de la justicia podamos construir un país seguro, un país de paz. La certeza del castigo es vital para que esto se dé”.
Vivir sin miedo
El atentado al vuelo 901 es considerado un ataque de parte de un grupo extremista contra la comunidad judía en el mundo. Ciertamente muchas de las víctimas que fallecieron en el vuelo pertenecían a esta religión, y fue el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien comunicó en 2018 al entonces presidente panameño Juan Carlos Varela de los vínculos con Hezbolá.
Pero el terrorismo es un problema que afecta a todo el mundo, sin importar la religión.
“De 21 que murieron a bordo, 12 eran judíos. Esto no es algo que solo afecta a un pueblo, el antisemitismo y todos los ismos que atentan contra grupos específicos de personas, atentan contra toda la humanidad, porque todos compartimos este mundo”, apunta Ana Karina. Ella es católica, como lo era su abuelo que falleció en el vuelo.
“Yo tengo hijas adolescentes ahora mismo, tengo una que cumple 18 años la próxima semana, que tenía básicamente la misma edad que tenía yo en ese entonces. Yo no me imagino que esta criatura tuviera que ir a una morgue a recoger un cuerpo de un abuelo o de un padre. Pero yo lo viví y también lo vivieron los otros familiares de las víctimas. No hay palabras que describan el olor, que describan la desesperación, que describan todas estas cosas tan terribles”, recuerda con voz afectada por la emoción. “¿Cómo es para el pueblo judío y para otros pueblos perseguidos, no solo los judíos, vivir sintiéndote que tienes una X dibujada en la espalda porque te están buscando? Yo no me imagino vivir así. Mi corazón acompaña no solo al pueblo judío, acompaña a todo pueblo perseguido.”