Alexander Pineda: ‘Cuando eres un paciente con enfermedad renal no te quieren contratar’
- 26/10/2026 00:00
El vicepresidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Enfermedades Críticas, Crónicas y Degenerativas de Panamá habla sobre la discriminación, así cómo los retos que enfrentan los pacientes luego del sismo y la desigualdan entre el interior y la capital metropolitana
Los pacientes de enfermedades crónicas enfrentan constantemente desafíos como dificultades para acceder a los medicamentos, falta de especialistas e inclusión discriminación laboral y financiera. Alexander Pineda, presidente de la Asociación de Pacientes de Insuficiencia Renal Crónica y Familiares, y vicepresidente de Federación Nacional de Asociaciones de Enfermedades Críticas, Crónicas y Degenerativas de Panamá, conversó con La Estrella de Panamá sobre los efectos que ha tenido el sismo en esta población vulnerable y los retos para obtener un cuidado digno y una sociedad más justa para todos los panameños.
Estamos teniendo algunos temas en el área del interior y también en el área de capital. El acceso a las cirugías, el acceso a los medicamentos, el acceso a los exámenes se está retrasando continuamente. Después de esta catástrofe, para el área del interior se han ido agravando.
Tenemos muchos más pacientes que no pueden asistir porque sus casas se derrumbaron, sus accesos a los hospitales, pero también porque todavía el sistema no logra hacer una ingeniería completa para poder brindar el servicio.
Ahora necesitamos más psicólogos para atender esta población que sigue teniendo una aprehensión contra cualquier tema de movimiento sísmico, cualquiera réplica les causa un tipo de ansiedad y a los pacientes con enfermedades crónicas le aumenta más porque estos pacientes ya tienen una enfermedad como hemofilia, como enfermedad renal, que requieren de estar viéndose en los centros hospitalarios y que apenas estamos haciendo la incursión de que estos centros hospitalarios vuelvan a regresar al 90% de su ocupación o de su actividad que estaban realizando.
Para los pacientes de hemodiálisis este sismo ha traído algunas catástrofes. Algunas de nuestras instalaciones tuvieron que permanecer cerradas más de un día evitando que estos pacientes recibieran tratamiento.También estos pacientes, la mayoría han perdido su vivienda. Nos quedamos sin agua, sin energía en el hospital y esto nos ha costado algunos días. Estos pacientes no se pudieron realizar sus tratamientos de forma oportuna, apenas estamos empezando en esta semana a tener un poquito más de control, pero insisto, hay pacientes que no logran llegar al tratamiento porque no tienen todas las herramientas en su casa, ni el transporte, ni la accesibilidad, es más, no tienen casa para poder tener el tiempo de ir a sus tratamientos.
Esta semana ya estamos tratando de llegar a una normalidad y hemos regresado de nuevo a turnos de las 5 o 6 de la tarde y ya en algunos no estamos madrugando. Pero insisto, los medicamentos especializados no tienen toda la cobertura necesaria que había antes del sismo.
Para muchas de nuestras enfermedades crónicas, el no tener disponibilidad en una semana, semana y media, que ha sido este trauma, le está provocando ansiedad, pero además está retrasando el progreso que han ido haciendo en sus enfermedades. En el caso de los de reuma, el cortar el suministro de sus medicamentos, su adherencia, les está causando de nuevo tener dolores, de nuevo tener sensaciones que ya se estaban superando con los nuevos medicamentos que tenemos.
En el caso de las diálisis, no llegamos a tener todas las heparinas a tiempo, que son los anticoagulantes, no hemos llegado a tener todos los otros medicamentos que van a agruparse para mejorar su salud. Sí ha habido una respuesta de las instituciones, pero no con la celeridad que requerían estos pacientes y es comprensible, nadie estaba preparado para el sismo, pero entonces ahí es donde nosotros tratamos de decirle a las autoridades que ya debemos preparar planes de contingencia para estas situaciones.
En algunos hospitales las farmacias tienen los medicamentos que no se pudieron usar porque los hospitales estuvieran cerrados ya. Entonces hay que buscar la forma de recuperar muchos de estos medicamentos que estuvieron en estos hospitales, que estuvieron en la zona y que no se pudieron utilizar por semanas.
Esta falta de especialistas, de cirugías, de acceso a medicamentos más oportunos, se vislumbró por primera vez durante el sismo como una gran realidad. Faltaban especialistas. Tuvieron que ir desde Panamá.
Entonces algo no funciona en el sistema. Nosotros hemos propuesto muchas veces que la institución debe considerar tener médicos institucionales que pertenezcan por más tiempo a la institución, que la institución les pague para tener una exclusividad y estos médicos no tengan que ir al área privada, que se les pueda compensar sus salarios y que podamos tener médicos de la institución dedicados a los pacientes de las instituciones.
Yo espero que nuestras autoridades, después de la evaluación que debe hacerse en este próximo mes, pueden empezar a hacer los correctivos necesarios para que existan más especialistas en el área del interior. No va a ser fácil, pero es que las soluciones a este problema complejo no son fáciles.
Nosotros estamos convencidos de que el problema más grave que tiene el sistema de salud panameño en forma global es que la atención primaria cojea todo el tiempo.
Debería estar dentro del sistema de atención primaria, no como una opción, sino como una obligatoriedad que cuando usted va a sus citas de consulta por alguna enfermedad, se haga una batería de exámenes mucho más especializados, aunque sólo fuera una vez al año y que detectar cosas allí, entonces sean derivados de forma automática por un sistema a que lo pueda ver un subespecialista, un médico de medicina interna, para empezar a darle seguimiento a pacientes que podríamos evitarles llegar en el futuro a estas enfermedades crónicas no transmisibles.
Yo tengo que ser honesto, si yo veo los libros de contabilidad del sistema, probablemente va a aparecerme el abastecimiento del 90%, 92%, 93%, pero en la práctica real no está. Hay 92% en alguna institución, en alguna unidad ejecutora en el sistema, pero cuando usted va a una policlínica probablemente hayan 5 acetaminofén para una población de 200 personas que están esperando allá afuera. El sistema reflejado que sí hay y probablemente haya, pero la cantidad que tienen no va a soportar la demanda de lo que se requiere.
Acabas de verlo en el interior con el sismo, estamos solicitándole a las personas que donen medicamentos. Si la Caja de Seguro Social solita tiene un cuadro básico de 390 y tantos medicamentos, no hubiese tenido suficientes medicamentos para prestarle al país mientras hace compras y no tener que pedirle a ciudadanos que vayan a la farmacia, que donen acetaminofén, que donen antibióticos para los damnificados del interior.
Nosotros como federación que pertenecemos dentro de la Caja de Seguridad Social al Consejo Asesor de Pacientes tuvimos una reunión donde tocamos algunos de estos temas. Oímos algunos de sus planes de cómo van a ir haciendo que estos hospitales en el interior tengan una reingeniería funcional.
Creo que las autoridades nos están escuchando, la Junta Directiva acaba de aprobar 118 millones para compras de medicamentos, pero esos medicamentos no van a llegar mañana, tienen un proceso que les va a demorar algunas semanas para tenerlos en la mano o en la ventanilla. Mientras eso se mantenga, vamos a tener este tema de que en los libros tenemos un abastecimiento, pero en la práctica real no suple las necesidades de los pacientes que llegan a una ventanilla solicitando dos o tres medicamentos y se puede llevar nada más dos.
La discriminación se da de forma muy solapada. Cuando eres un paciente con enfermedad renal, no te quieren contratar. Cuando tienes a un paciente de trasplante, no lo quieres contratar. Cuando tienes a un paciente con reuma o que tiene un problema de salud mental, encuentras alguna excusa para no contratarlo. Podemos pensar que no ocurre, pero en la práctica estas personas no logran obtener trabajos, es la cruda realidad.La discriminación si se nota, si se ve, no se dice abiertamente, pero cuando llega alguien de la comarca buscando atención, no recibe un trato amable, para decirlo de una forma. Hay excepciones en los sistemas de salud. Sí hay médicos que no le interesa si viene bien vestido, si mal vestido, si es indígena, si es aquello y lo atenderá. Pero en el global del sistema siempre sigue estando.
También se ve en el acceso al crédito. Un niño de trasplante que lo trasplantas hoy, mañana no puede tener acceso a un financiamiento bancario. Por ejemplo, los niños que desde recién nacidos tienen diabetes tipo 1 y necesitarán insulina toda su vida al crecer querrán tener un carro, una casa, seguir siendo productivos, pero hay limitantes que les dificultan conseguir préstamos bancarios y si los obtienen es a unas tasas muy impagables.