Alza del combustible: MiBus anuncia cambios y gobierno busca soluciones

MiBus anunció cambios en la frecuencia.
  • 21/03/2026 00:00

Expertos recomiendan alternativas a corto plazo como teletrabajo, pero advierten que se necesitan políticas a largo plazo para aumentar la resiliencia. El presidente dice que Panamá va a pagar el precio que haya que pagar

Teletrabajo, buses eléctricos, diversificación de la matriz energética. No hay respuesta fácil para responder al aumento del precio del combustible, consecuencia de la guerra en Irán, pero estas serían algunas de las recomendaciones presentadas por expertos.

Para encontrar la solución, primero es necesario entender el contexto.

El precio del barril de petróleo se ha disparado más de 50% desde el inicio de la guerra. Al cierre de esta edición, los futuros del petróleo se encontraban en $106.77 dólares.

“La guerra, incluso en Irán, expone una fragilidad del sistema energético dominante en el mundo y cuando se afectan regiones claves de petróleo y gas, los precios se están disparando, los mercados reaccionan de manera inmediata y la inflación sigue su curso. Esto no es una excepción, es una regla”, advierte la exsecretaria de Energía, Rosilena Lindo. “Firmas como Goldman Sachs, el Deutsche Bank y J.P. Morgan han mencionado claramente que si el Brent llega a rondar entre los 120-150 dólares por dos meses seguidos, ya vamos a percibir efectos muy negativos para la economía mundial con una inflación disparada, freno en el crecimiento y hasta una posible recesión”, acota.

Panamá compra la mayoría de su combustible de Estados Unidos, sin embargo la economía global está interconectada. La incertidumbre en Medio Oriente inquieta a los mercados y dispara los precios para todos, algo que ya los panameños podemos ver en las bombas de gasolina.

“La gente está corriendo a llenar los tanques de combustible para tratar de mitigar de alguna manera de mitigar el incremento de combustible que se mantiene y se sostiene en el tiempo. Más allá de eso, las empresas que mantienen equipos rodantes que utilizan los combustibles fósiles se verán afectadas por los costos”, manifestó Cristóbal Samudio, consultor asociado en Nexergy Corp y miembro de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede). Añadió que también se puede esperar un aumento en el costo de los alimentos y el traslado desde los puntos de producción a la capital.

Los efectos también se sienten en el transporte público. La empresa MiBus estimó este viernes 20 de marzo un sobrecosto de un millón de dólares mensuales debido al aumento en el precio del combustible. Como respuesta anunciaron una reducción en la frecuencia de buses en los corredores entre 8 am y 3 pm, la suspensión de rutas paralelas al Metro, priorizar la circulación de unidades con menor consumo de combustible y disminuir los recorridos sin pasajeros.

La Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) emitió un comunicado advirtiendo que “no se permitirá ningún incremento en la tarifa del pasaje que afecte la economía de los usuarios” y que quienes incumplan serán sancionados.

¿Estrategia?

A inicios del conflicto se le preguntó al presidente de la República, José Raúl Mulino, si había alguna estrategia para mitigar los efectos del aumento en los precios.

“Se va a tener que afrontar. No visualizo subsidios por parte del gobierno. No estamos para eso”, respondió. “Pasará la crisis y se resolverá el precio como establece el mercado en su oferta y demanda, pero no estoy pensando en subsidiar otra vez con el desorden que fue la vez pasada con distintos combustibles. Panamá va a pagar el precio que haya que pagar, lo lamento”, sentenció.

La Estrella de Panamá reiteró la pregunta en el escenario actual, esta vez a la Secretaría de Energía.

“La dinámica actual de precios responde a una coyuntura internacional sobre la cual los países importadores, como Panamá, tienen poca capacidad de intervención directa”, respondió una vocera oficial. “Frente a esto, la prioridad es asegurar el suministro, mantener un monitoreo permanente del mercado y avanzar en estrategias estructurales —como la diversificación energética y la eficiencia— que permitan reducir la exposición del país a este tipo de choques externos”, detalló.

Las estrategias estructurales, diversificación y eficiencia son temas de política pública a mediano y largo plazo. Panamá tiene una matriz energética diversa, más del 70% de la demanda es cubierta con fuentes de energía hidroeléctricas, eólicas y solares.

Pero, ¿qué puede hacer el panameño que gasta todos los días en combustible?

“Yo creería que, desde el punto de vista de los empresarios, una de las cosas que se podría hacer para mitigar estos efectos a nuestros colaboradores sería empezar nuevamente, como en la pandemia, a trabajar desde casa, ser flexibles con los horarios, principalmente para las personas que vienen del oeste a la capital a trabajar,” recomienda Samudio. “Otra cosa es que las empresas ya deberían estar mirando en este momento los que tengan la oportunidad de reemplazar sus flotas de equipo rodante, pues tendrían que estar mirando ya con mucha seriedad el tema de abandonar los combustibles fósiles y pensar en autos eléctricos”.

Rosilena Lindo, además de ser exsecretaria de Energía, es consultora con la organización internacional REN 21 dedicada a promover el uso de energías renovables. La experta plantea recomendaciones al país. La primera es que la banca estatal mejore las tasas de interés para préstamos asociados a generación solar y movilidad eléctrica, la segunda es incrementar el porcentaje de tope de generación de energía solar, la tercera estandarizar y digitalizar los trámites, y la cuarta sería crear programas para incentivar la transición la flota estatal a vehículos eléctricos.

“En Panamá hay una gran cantidad de empresas que producen energía renovable, que instalan estos equipos, que venden los vehículos, pero necesitamos que el ecosistema sea accesible para todos. Yo siento que Panamá está en un buen camino, pero se necesita la inversión urgente para generar estos paliativos al bolsillo del panameño”, concluyó.