Bioetanol en Panamá: Diputado Jorge Herrera pide frenar ‘politiquería’ tras suspensión del debate por el uso del aditivo
- 05/05/2026 08:57
Herrera defendió la ley aprobada en 2023 sobre el uso obligatorio de etanol y atribuyó la suspensión del debate a desinformación y presiones políticas.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Herrera, cuestionó este martes 5 de mayo la suspensión del debate sobre el proyecto relacionado con el uso del bioetanol en combustibles, al asegurar que se trata de una normativa ya aprobada desde 2023 y que ha sido objeto de desinformación y confrontación política.
Durante una entrevista en Radio Panamá, Herrera fue enfático en señalar que la discusión actual gira en torno a una ley vigente —la Ley 355— que establecía la obligatoriedad del etanol a partir del 1 de abril de 2026, pero que quedó en pausa tras el surgimiento de críticas y cuestionamientos.
“Esto fue una ley que se aprobó en 2023 (...) y ahora resulta que la ley está mala. Dejemos de jugar politiquería con el pueblo panameño”, expresó.
Una ley ya aprobada en discusión
Herrera explicó que la normativa no corresponde a una nueva iniciativa, sino a una legislación previamente avalada por la Asamblea y que estaba en fase de reglamentación por parte del Ejecutivo.
Según detalló, el debate reciente generó un escenario contradictorio en el que se busca revisar o modificar una ley que ya fue aprobada, en medio de presiones públicas y preocupaciones sobre su implementación.
“El problema es que estamos legislando algo que ya fue legislado”, sostuvo.
El diputado también reconoció que, durante el proceso, surgieron voces dentro del Legislativo que impulsaron una revisión más profunda del contenido, en medio de lo que calificó como “ruidos” y desinformación difundida principalmente en redes sociales.
Desinformación y temores
Entre los factores que llevaron a frenar el debate, Herrera mencionó la circulación de información sobre supuestos efectos negativos del etanol en los vehículos, así como la percepción de que su uso sería perjudicial para los consumidores.
“Se dijo que el combustible iba a dañar los carros, que iba a ser obligatorio y otros temas que generaron preocupación”, indicó.
A su juicio, estos elementos “contaminaron” la discusión pública y obligaron a pausar el proceso para revisar los puntos más sensibles de la ley.
Impacto económico y empleo
Herrera defendió el potencial económico del uso de bioetanol, destacando que su implementación podría generar miles de empleos en zonas del interior del país.
Aunque reconoció que las cifras pueden variar, estimó que el impacto podría traducirse en entre 15 mil y 30 mil puestos de trabajo, especialmente en regiones como Cañazas, Calobre y Santa María, en la provincia de Veraguas.
El diputado también argumentó que el etanol no es una práctica nueva a nivel internacional, señalando que más de 60 países utilizan este tipo de combustible sin mayores inconvenientes.
Además, recordó que Panamá ya había experimentado con el uso de etanol entre 2010 y 2011, aunque el programa fue posteriormente suspendido por decisiones políticas.
Un debate que seguirá
Ante el escenario actual, Herrera planteó la necesidad de retomar la discusión con mayor información y sin presiones políticas, evaluando los artículos más sensibles de la normativa en futuras legislaturas.
“Pongámosle pausa, revisemos con calma y luego se discute nuevamente”, señaló.
La suspensión del debate deja en suspenso la implementación de la ley y abre un nuevo capítulo en la discusión sobre el uso de biocombustibles en Panamá, en medio de tensiones políticas y expectativas económicas.
El futuro de la normativa dependerá de la capacidad del Legislativo y el Ejecutivo para alcanzar consensos y responder a las inquietudes ciudadanas sin retrasar decisiones clave para el desarrollo energético y productivo del país.