César García: ‘La defensa de la autonomía universitaria empieza por el trabajo interno y la transparencia’

Camino a la Rectoría
César García, matemático y profesor con 48 años de carrera universitaria y exdirector del Centro Regional Universitario de Veraguas. Dayana Navarro | La Estrella de Panamá
  • 26/06/2026 14:07

El candidato a rector considera que el clientelismo es un problema dentro de la institución y que buscará erradicarlo. Modernizar y revisar la gestión docente, donde se priorice el mérito académico

A juicio del profesor César García, salvaguardar la autonomía universitaria implica una “gestión transparente, eficiente y comprometida” de la institución. El matemático y exdirector del Centro Regional Universitario de Veraguas, con 48 años de carrera universitaria, habló con La Estrella de Panamá para el especial “Camino a la Rectoría”, un espacio de entrevistas con los candidatos a rector en la máxima casa de estudios superiores del país. Plantea buscar diálogo con las instituciones del Estado y la sociedad. Considera que debe darse una “modernización” de la institución con inversión en la mejora de las infraestructuras e incorporación de la inteligencia artificial. También fija posición sobre la defensa de la soberanía, la gestión docente y la preservación del campus central, subrayando que su gestión buscaría recuperar la confianza social en la universidad como motor de desarrollo nacional.

Qué propone con propuestas concretas de llegar a la rectoría en esos primeros 100 días?

Lo primero es, naturalmente, buscar la forma de mejorar las relaciones de la UP con el Estado panameño, con todos sus órganos de gobierno. La UP no puede estar enconchada en la Rectoría o en una cerca perimetral. Nosotros, como institución pública y como universidad oficial, necesitamos una proyección social porque nos debemos a la sociedad. Una de las medidas es un acercamiento al Gobierno Nacional, a la Asamblea Nacional, al Ministerio de Economía, al Ministerio de Educación y a todos los entes productivos activos de este país. Todos juntos podemos contribuir para engrandecer la casa de Méndez Pereira. Segundo, tenemos que hacer un levantamiento sobre la situación de la infraestructura que tiene la Universidad de Panamá. Hoy día tenemos un abandono en la atención y mantenimiento de los espacios de la Universidad de Panamá. Edificios en muy mal estado, algunos que incluso no reciben los servicios básicos de agua y luz de manera eficiente. En algunas facultades solamente tienen agua hasta las 10 de la mañana; en otras se va la luz. Priorizaremos la infraestructura y los laboratorios. El tercer paso inmediato es la atención a nuestros estudiantes, la razón de ser de cualquier institución de educación superior. Hoy nuestros estudiantes, a pesar del esfuerzo que hace el director de las cafeterías, no están recibiendo ese beneficio de atención en las cafeterías universitarias. En cuarto lugar, ya pensando que no es en los primeros 100 días, es organizar una matrícula que realmente sea virtual. Abandonemos el proceso de las filas, pero esto significa que la UP realmente tiene que equiparse en el desarrollo tecnológico.

Hay críticas sobre cómo se maneja el tema docente y que en ocasiones se prioriza lo político por encima del mérito académico. ¿Qué plantea usted para acabar con ese tipo de situaciones en los nombramientos, concursos y ascensos?

Lamentablemente, y digo lamentable porque la UP es una de las instituciones más nobles e importantes que tiene este país, la administración ha llevado a priorizar el clientelismo político por encima de sus funciones sustantivas. El nombramiento de personas simplemente por clientelismo político, por afiliación política, y sabemos, con conocimiento de causa, del amañamiento de concursos de cátedra y amañamientos de asignación de carga horaria en los bancos de datos; abriendo banco de datos extraordinario, a pesar de que hay un banco de datos ordinario, porque queremos favorecer a una persona. Estas cosas hay que superarlas. Esas cosas hay que erradicarlas, sacarlas de raíz de la UP. La Universidad de Panamá tiene que darle prelación y prestancia a la academia, que es la esencia de la universidad.

¿Qué propone para incorporar el desafío de la inteligencia artificial en los procesos de enseñanza, aprendizaje e investigación en este momento de revolución tecnológica?

Debemos adaptarnos a la inteligencia artificial, pero con cautela. No toda la información que proporciona es necesariamente correcta, por lo que requiere verificación y criterio humano. Además, existe el riesgo de que su uso excesivo debilite habilidades fundamentales como el análisis, la reflexión y la interacción entre las personas. Si se delega completamente el trabajo intelectual a estas herramientas, el pensamiento crítico puede verse afectado. La inteligencia artificial debe entenderse como un recurso de apoyo que fortalece los procesos de enseñanza y aprendizaje. Sin embargo, nunca puede sustituir el razonamiento, el juicio ni el papel esencial de las personas.

El año pasado hubo tensiones con el Gobierno, con epítetos contra la UP, y se cuestionó la autonomía. ¿Qué plantea su administración para la defensa de la autonomía, un principio fundamental de la universidad?

La autonomía universitaria tenemos que verla como algo que no es un privilegio estático. Es un compromiso dinámico; un compromiso con la rendición de cuentas, con la transparencia, con la libertad de cátedra y con la proyección social. Entonces, yo sí creo en la defensa de la autonomía universitaria, pero esa defensa tiene que empezar por el trabajo que nosotros hacemos a lo interno. Es decir, no depende solamente de factores externos. La defensa de la autonomía también viene del trabajo que realizamos desde la gestión administrativa de la universidad, con transparencia. Esa autonomía le da a la universidad el derecho de administrar sus recursos, tanto humanos como administrativos y académicos. Pero si se viola la transparencia o no se hace un buen uso de esos recursos, entonces se está atentando contra la propia autonomía universitaria. Nosotros defendemos la autonomía universitaria sin necesidad de doblar rodillas.

¿Cómo garantizaría la autonomía y la participación de la Universidad de Panamá en los debates nacionales sin poner en riesgo su presupuesto ni su relación con otras instituciones del Estado?

Efectivamente, la universidad tiene serios problemas y, en este momento, el problema número uno es presupuestario, tanto por su insuficiencia presupuestaria como por su deficiente ejecución. Hay que revisar realmente lo que se ha hecho con el presupuesto, pero también tenemos que mejorar las relaciones de la universidad con la sociedad, incluido el Gobierno central, porque esta es una institución pública. Defender el presupuesto no significa, de ninguna manera, doblar rodillas (...) la Universidad de Panamá tiene que ser centro de debate y discusión de los temas nacionales, pero esa discusión y esos debates tienen que estar orientados a presentar alternativas de solución a los problemas nacionales. No nos vamos a restar de la discusión de los problemas; lo haremos con el principio sano de contribuir. Los estudiantes y profesores tienen todo el derecho de manifestarse para defender los intereses de la Nación.

¿Su propuesta contempla la posible reubicación del campus central de la Universidad de Panamá y bajo qué condiciones aceptaría una iniciativa de ese tipo?

El tema de una nueva ciudad universitaria no es reciente y ha sido discutido desde hace muchos años. La comunidad universitaria y nosotros defendemos el campus central como patrimonio de la UP, pero no rechazamos la posibilidad de desarrollar una nueva ciudad universitaria. Esta, sin embargo, debe cumplir con los estándares de modernidad e infraestructura que requiere una institución de educación superior. La posición planteada apuesta por el diálogo, la negociación y los acuerdos para encontrar una solución consensuada, siempre que se garantice la preservación del campus central como patrimonio y espacio histórico de la universidad.

Este año ha habido amenazas de EEUU a Panamá, advertencias de Trump sobre retomar el Canal y denuncias de un incremento de tropas estadounidenses en el país. La UP ha jugado históricamente un papel clave en la defensa de la soberanía. ¿Cómo atenderá ese desafío de llegar a la rectoría?

La Universidad de Panamá ha desempeñado un papel fundamental en la construcción de la identidad nacional y en la defensa histórica de la soberanía del país. Esa conquista, lograda gracias al esfuerzo de varias generaciones, debemos preservarla y fortalecerla. No creo que ningún gobierno deba poner en riesgo la soberanía panameña. Si llego a la rectoría, mi gestión mantendrá una posición firme en la defensa de nuestra identidad nacional y de los intereses soberanos del pueblo panameño. Esa ha sido la misión histórica de la universidad y seguirá siendo parte de nuestro compromiso institucional.

La UP ha sido un refugio histórico de las causas populares, la lucha por la democracia y el debate de los problemas nacionales. De llegar a la Rectoría, ¿cómo retomaría la universidad su rol de “conciencia crítica de la Nación”?

Si por algo estamos en esta lucha a contracorriente es porque reconocemos que la Universidad de Panamá ha ido perdiendo presencia, prestigio, credibilidad y confianza, y tenemos que rescatar la marca UP. Nosotros sí creemos en los debates y aprovecho para decir que me encantaría que en este proceso electoral se organizara un debate entre todos los candidatos a rector. Yo he estado invitando a eso; debería darse un debate entre todos los candidatos. Pero, fuera de esto, pasadas estas elecciones, la Universidad de Panamá tiene que ser escenario de debate y discusión para buscar soluciones a los temas nacionales. Nosotros vamos a impulsar ese tipo de discusión en este país dentro de ese espíritu de conciencia crítica de la Nación.

¿Cómo le gustaría que lo recordaran en cinco años si llega a ser rector de la UP?

Me sentiría satisfecho si logramos concretar nuestra visión de una Universidad de Panamá moderna, transparente y libre de clientelismo. Quiero una universidad al servicio del pueblo, con proyección social, oportunidades para todos y una participación activa en el desarrollo del país. También debemos fortalecer los centros regionales y los programas anexos, especialmente en áreas históricamente marginadas. A los universitarios les digo que esta elección no se trata de cambiar personas ni de elegir figuras populares, sino de escoger a quienes tengan competencias, experiencia, compromiso y verdadera vocación de servicio para trabajar por la universidad y por Panamá.

César García
docente y candidato a la Rectoría
Lamentablemente, y digo lamentable porque la UP es una de las instituciones más nobles e importantes que tiene este país, la administración ha llevado a priorizar el clientelismo político por encima de sus funciones sustantivas”