Conferencia Episcopal Panameña reitera que el país no tiene vocación minera

La Iglesia panameña fue enfática al sostener que la verdadera riqueza del país no reside en los minerales, sino en su biodiversidad Archivo | La Estrella de Panamá
  • 13/09/2026 12:28

La Conferencia advirtió sobre los estragos del cambio climático global y manifestó su profunda preocupación por los daños ocasionados y potenciales en la región de Donoso

La Conferencia Episcopal Panameña (CEP) expresó su postura contundente frente a la minería extractiva, reafirmando que Panamá no posee vocación minera y exhortando a la búsqueda de un modelo de desarrollo alternativo, integral y solidario.

Los obispos panameños fundamentaron su mensaje en las orientaciones pontificias y en la Carta Pastoral sobre Ecología Integral ‘Querida Panamá’ (2024), haciendo un llamado a las autoridades y a la sociedad a no permanecer indiferentes ante decisiones que comprometan el presente y el futuro del país y de la ‘Casa Común’.

Rechazo al incremento del daño ambiental

La CEP advirtió sobre los estragos del cambio climático global y manifestó su profunda preocupación por los daños ocasionados y potenciales en la región de Donoso, una zona de altísima riqueza natural vinculada al Corredor Biológico Mesoamericano.

Los prelados enfatizaron que el agua, los bosques y la biodiversidad constituyen bienes esenciales irremplazables para la vida de las actuales y futuras generaciones.

Dudas e incertidumbre sobre la auditoría minera

Respecto a la auditoría sobre la actividad minera contratada por el Gobierno Nacional, el episcopado señaló que existen limitaciones reconocidas por la propia empresa auditora.

A juicio de la CEP, esta falta de certezas genera interrogantes legítimas y no brinda las garantías necesarias para tomar una decisión de trascendencia con posibles consecuencias irreversibles para la nación.

Panamá no tiene vocación minera

La Iglesia panameña fue enfática al sostener que la verdadera riqueza del país no reside en los minerales, sino en su biodiversidad, sus fuentes de agua, sus bosques, la pesca, el turismo sostenible y el Canal de Panamá.

Advirtieron que la minería metálica a gran escala irrumpe de forma perjudicial, pues aunque genera ingresos económicos, sus costos ambientales, sociales y financieros son infinitamente mayores. Recordando lo expuesto en Querida Panamá, insistieron en que ‘la economía es dependiente de la ecología’.

Exhortación a un modelo de desarrollo ético y solidario

Inspirados en la visión de la ecología integral, los obispos recordaron que el problema minero no se limita a un debate económico, sino que es una cuestión ética de justicia, dignidad humana, protección de la Creación y defensa del bien común.

Solicitaron promover un modelo económico fundamentado en el Evangelio y en la responsabilidad social, superando lógicas utilitaristas e individualistas que antepongan el dinero a la dignidad humana.

El comunicado concluye con un llamado directo a no guardar silencio cuando están en juego la vida del pueblo y el futuro del país y lleva las firmas de: Mons. José Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A., arzobispo Metropolitano de Panamá y Presidente de la CEP; monseñor Edgardo Cedeño, obispo de la Diócesis de Penonomé y Vicepresidente de la CEP; monseñor Luis Enrique Saldaña, O.F.M., obispo de la Diócesis de David y secretario de la CEP.