Crisis de salud escolar: Exigen frenar la venta de ‘productos chatarras’ en colegios
- 04/03/2026 15:38
Los expertos lazaron advertencias sobre el incumplimiento a la Ley 75 de 2017 y el Decreto 049 de 2018, que hablan sobre una alimentación escolar saludable
A pocos días de haber iniciado el año escolar 2026, la comunidad educativa y el Movimiento de Alimentación Saludable han alzado su voz de protesta ante la persistente oferta de alimentos nocivos dentro de los planteles educativos.
Pese a que Panamá cuenta con un marco legal como la Ley 75 de 2017 y el Decreto 049 de 2018, sobre una alimentación escolar saludable, la realidad en los kioscos y comedores escolares parece caminar en sentido contrario a la salud pública.
La profesora de Ciencia de la Familia, Eredina González, señaló que el retorno a clases ha dejado al descubierto que la vigilancia sobre los proveedores es insuficiente.
“Insistimos en que las autoridades competentes aumenten la vigilancia para que se cumpla la ley. Existe una normativa clara, pero los adolescentes continúan expuestos a productos ‘pesados’ que comprometen su salud”, enfatizó.
Para González, la solución no solo pasa por la prohibición, sino por una logística que acerque a los productores locales a las escuelas, facilitando la venta de frutas frescas como piña, naranja y papaya, en lugar de alimentos procesados.
Por su parte, Betty Cruzado, directora general del Movimiento de Alimentación Saludable, fue enfática al denunciar la presencia de bebidas energizantes en los kioscos.
“Es inaceptable. ¿Cómo pretendemos que nuestros jóvenes tengan la tranquilidad necesaria para captar la atención en clase si les vendemos productos que les aceleran el ritmo cardíaco?”, cuestionó.
Según Cruzado, lo que los estudiantes requieren es hidratación adecuada, no estimulantes químicos ni “productos basura o chatarras”.
El tono de la denuncia escaló con las declaraciones de Rafael Carles, miembro del mismo movimiento, quien no solo cuestionó la inacción del Ministerio de Educación (Meduca), sino que anunció que el grupo procederá por vías legales.
“Presentaremos denuncias formales contra los directores de colegios, administradores de kioscos y las autoridades que, conociendo estas irregularidades, se han hecho de la vista gorda”, advirtió.
Carles fue contundente al señalar una “incongruencia institucional”: si el primer producto en la lista de prohibidos es la soda, pero es el primero que se exhibe en los mostradores escolares, existe una responsabilidad directa que debe ser investigada incluso por el Ministerio Público.
El activista lamentó que, a ocho años de la implementación del Decreto 049, el enfoque del Meduca parezca más centrado en licitaciones de galletas nutricionales que en la fiscalización real de lo que los niños consumen diariamente.
Más allá de la fiscalización, el debate toca fibras profundas sobre la responsabilidad familiar.
González reconoció que a menudo los padres optan por productos procesados no por desinterés, sino por la barrera del costo y la comodidad de la inmediatez.
Sin embargo, instó a los padres a “invertir tiempo y energía” en preparar loncheras con alimentos naturales —como huevos sancochados, emparedados artesanales o semillas horneadas— en lugar de ceder ante las galletas saturadas de grasa.
La formación del consumidor del futuro es una tarea compartida. “Los hábitos se forman en los primeros años, pero se fortalecen en la escuela”, recordó González.
Para esclarecer la confusión que a menudo impera entre los consumidores, Carles detalló la lista de alimentos que, por ley, deberían estar fuera del alcance escolar y cuáles deberían ser la norma:
Prohibidos: Sodas, tés fríos con alto contenido de azúcar, bebidas energizantes, confites, gomitas, chocolates, galletas rellenas, donuts, churros y snacks fritos.
Permitidos: Frutas frescas (piña, naranja, papaya), galletas de sal o integrales, avena, yogurt, nueces, semillas y productos horneados (yucas u hojaldres horneados, no fritos).