El plan del Municipio de San Miguelito para recoger la basura
- 23/01/2026 00:00
La iniciativa contempla el diagnóstico, operatividad y supervisión del servicio de recolección
La alcaldesa de San Miguelito, Irma Hernández, ha sido duramente criticada por su manejo de la crisis de la basura en el distrito. Sin embargo, ella afirma que junto con su equipo se había trabajado en un plan, un plan que ahora está afectado por bloqueos administrativos y políticos.
La Estrella de Panamá consiguió acceso al plan detallado que había elaborado en enero el municipio para la recolectar los desechos durante los próximos seis meses, dejando una base para las empresas que entrarían después a brindar el servicio.
La contratación, sin embargo, no prosperó debido a trabas administrativas incluyendo objeciones de la Contraloría General de la República. No queda claro que va a pasar exactamente en San Miguelito, pero el documento con el plan existe y estos son los detalles.
La primera parte del plan es un diagnóstico. De acuerdo a cifras oficiales, los nueve corregimientos de San Miguelito se extienden por aproximadamente 50 kilómetros cuadrados, dónde residen unas 280.777 personas lo que lo convierte en uno de lo territorios más densamente poblados del país.
Al día, se generan unas 390 toneladas de basura, lo que equivale a 11.650 toneladas al mes. La segunda parte del plan entra en cómo operaría la recolección de la basura. Para ello, divide el distrito en tres zonas.
Zona naranja: Corresponde a sectores del centro y norte del distrito. Se encuentran los corregimientos de Arnulfo Arias Madrid, Belisario Porras, Belisario Frías, Omar Torrijos (polígono al este de la Transístmica y norte del Corredor Norte), y José Domingo Espinar (Nuevo Belén y sectores aledaños).
Tiene alta densidad poblacional, varios asentamientos informales, calles estrechas y depende en los contenedores comunales y puntos de acopio temporales.
”La experiencia operativa ha demostrado que cualquier disminución en la frecuencia de recolección genera, en muy corto plazo, desbordes, acumulaciones críticas, disposición informal y conflictos comunitarios”, detalla el Plan. Por ello, recomienda frecuencias reforzadas, uso intensivo de equipos compatibles con accesos restringidos y supervisión permanente del Municipio.
En la zona naranja habría 14 rutas operativas. Contaría con 6 camiones compactadores, 6 volquetes, 3 retroexcavadoras y 2 camiones tipo rejilla.
Zona azul: Agrupa sectores con nivel intermedio de consolidación urbana y algunos sectores con limitaciones para la accesibilidad. Comprende los corregimientos de Victoriano Lorenzo, Amelia Denis de Icaza, Omar Torrijos (polígono al oeste de la Transístmica y sur del Corredor Norte) y Mateo Iturralde.
Hay barriadas formales consolidadas, sectores residenciales tradicionales, accesibilidad vehiculas, pero con puntos críticos localizados. En esta zona se necesita coordinación efectiva entre rutas, frecuencias y supervisión en el campo.
De acuerdo al Plan, tendría 13 rutas operativas. Estas rutas serían utilizadas por 4 camiones compactadores, 2 camiones tipo rejilla, 3 volquetes, 2 retroexcavadoras y 2 equipos roll on para el manejo de residuos voluminosos.
Zona verde: sectores con mayor nivel de planificación urbana y accesibilidad. Incluye corregimientos de José Domingo Espinar (exceptuando los barrios de Nuevo Belén y zonas aledañas) y Rufina Alfaro.
Hay importantes polos comerciales, instituciones y servicios en esta zona, lo que demanda atención diferenciada para los residuos no residenciales.
En la zona verde operarían 6 rutas de recolección, además de rutas y actividades complementarias para atener contingencias, eventos especiales y la gestión de residuos voluminosos y barrido manual. Contaría con 5 camiones compactadores de 25 yardas cúbicas, 2 de 20 yardas cúbicas, camiones roll on y 6 cajas roll on.
Dentro de cada corregimiento, el plan identifica también zonas críticas, junto con las medidas planeadas para responder las problemáticas. Se trata de escuelas, veredas, vados y otras zonas con problemas graves de manejo de residuos. Los planes iban desde programas de reciclaje, volanteo, divulgación de horarios para la recolección hasta obras civiles y la implementación de equipo necesario para hacer el trabajo de forma efectiva.
La última parte del plan es el componente de supervisión por parte del municipio. Se detallan horarios durante toda la semana para mantener vigilancia constante de que se cumpla con los trabajos de recolección necesarios. Además, contempla el uso de tecnología, como aparatos GPS para monitorear la ubicación de los camiones recolectores.