El VIH/SIDA: Por cada mujer que fallece, mueren tres hombres en Panamá
- 14/07/2026 19:20
A nivel mundial, la epidemia del VIH/SIDA mantiene un impacto demográfico fuertemente focalizado, afectando de manera desproporcionada a la población joven entre los 15 y 40 años
Por cada mujer que fallece, mueren tres hombres, así lo revela el Informe Nacional sobre la Situación de la Epidemia de VIH/SIDA en Panamá (2019 - 2023), elaborado por el Ministerio de Salud (Minsa). Además, el 59.9% de estas defunciones se concentra en la población de 20 a 45 años, en sintonía con las tendencias mundiales de afectación a la juventud.
A pesar de esto, las estadísticas muestran una tendencia en la reducción de muertes anuales, las cuales bajaron de 505 en 2019 a 226 en 2023. El reporte también cuenta con hallazgos como la tasa de mortalidad asociada al SIDA que experimentó una caída del 48%, pasando de 13.6 defunciones por cada 100,000 habitantes en 2010 a 7.1 en 2021.
Desde el inicio de la epidemia en 1984, Panamá acumula 28,388 personas viviendo con el virus, según datos del Minsa. Aunque el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, (Onusida conocido por sus siglas en inglés Unaids), estima que hay 31,000 panameños que viven con la enfermedad, solo que por falta de diagnostico aún no se han contabilizado.
Panamá muestra un avance hacia las metas 95-95-95 que buscan, como lo indica su nombre que el 95% de las personas conozcan que tienen el padecimiento, reciban tratamiento y que tengan carga supresión viral (que el virus no se detecte en su sistema inmune). Con esto la ONU busca poner fin a la epidemia del SIDA para el 2030.
Al cierre de 2023, el país logró que el 95% de las personas estimadas con el virus conocieran su diagnóstico, un salto cualitativo frente al 69.8% reportado en 2019.
Sin embargo, el eslabón del tratamiento presenta fluctuaciones. La cobertura de terapia antirretroviral (TARV) se ubicó en un 71.24% entre los diagnosticados, representando un retroceso tras el pico del 92.1% alcanzado en 2021. Por su parte, la supresión viral mostró una recuperación gradual, abarcando al 79.7% de quienes actualmente reciben sus medicamentos.
La reactivación del sistema de salud pos-pandemia permitió realizar 326,482 pruebas de tamizaje durante 2023. Este alto volumen de testeo llevó la tasa de positividad en la población general a un bajo 0.6%.
El escenario es distinto en las poblaciones clave. La positividad alcanzó un 6.8% en personas trans y un 3.5% en hombres que tienen sexo con hombres (HSH). Las disparidades se agudizan en el acceso al tratamiento: mientras que casi el 90% de los HSH diagnosticados reciben la terapia antirretroviral, apenas un 18% de las personas trans en la misma condición logran acceder a ella.
El avance de las políticas sanitarias panameñas se evidencia en la protección a las madres y a la primera infancia. En 2023, el 98.8% de las embarazadas conocían su estatus serológico, y el 92.5% de aquellas viviendo con VIH recibieron tratamiento de forma oportuna para evitar la transmisión vertical.
La eficiencia de este protocolo garantizó que el 88.2% de los recién nacidos de madres seropositivas contaran con pruebas virológicas en sus primeros dos meses de vida. Como resultado directo de estos controles, la tasa de sífilis congénita se desplomó de 6.3 por cada 1,000 nacidos vivos en 2019 a 0.4 en 2023, cumpliendo con la meta internacional de eliminación.
Este panorama ha sido respaldado por un incremento en la financiación estatal destinada a la atención y el tratamiento, la cual ascendió a más de 28.2 millones de dólares en 2022.
Esta inversión se tradujo en que para el 2023 los centros de atención clínica reportaron un 0% de desabastecimiento de medicamentos antirretrovirales, superando los baches operativos del año previo y asegurando la continuidad vital de la terapia para miles de pacientes.
Según los expertos de la Fundación Pro Bienestar y Dignidad de las Personas Afectadas por el VIH/SIDA (Probisida), esto es favorable para que Panamá pueda avanzar y cumplir con sus metas de cara a la nueva década.