Empresarios exigen ley de Infraestructuras y debate sobre mina y corrupción
- 12/04/2026 10:14
El sector privado busca incidir en la agenda pública con propuestas que combinan institucionalidad, planificación y colaboración
El sector privado del país coincide en un mensaje central: el país enfrenta un momento decisivo que exige coordinación, liderazgo y decisiones de largo plazo. Tanto la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) como la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) ponen sobre la mesa prioridades que, desde su perspectiva, deberían marcar la agenda nacional.
Por un lado, la presidenta de la Apede, Giulia De Sanctis, parte de un hecho reciente para advertir sobre una debilidad estructural: la falta de protocolos claros para responder a emergencias en infraestructuras estratégicas.
El incidente en el Puente de las Américas, que paralizó la movilidad y afectó la actividad económica, es interpretado como una señal de alerta más amplia. El gremio subraya que Panamá, por su rol logístico y de servicios, no puede permitirse improvisar cuando una infraestructura crítica falla.
Desde esta óptica, Apede respalda la propuesta de una ley de Infraestructuras Críticas y Servicios Esenciales. El gremio destaca que la iniciativa introduce una visión integral de gestión de riesgos, que incluye amenazas físicas, operativas y cibernéticas, y propone instancias de coordinación interinstitucional como un consejo estratégico y un sistema de ciberdefensa.
El énfasis está en la prevención: pasar de la reacción a la anticipación mediante protocolos definidos, responsabilidades claras y cooperación público-privada.
En paralelo, la visión del sector empresarial se amplía en la columna del presidente de la Cciap, Aurelio Barría Pino, quien plantea que el país atraviesa una etapa de transformaciones que requieren liderazgo con propósito.
Barría reconoce avances en disciplina fiscal, fortalecimiento institucional y credibilidad internacional, pero advierte que persisten desafíos urgentes.
Entre estos, menciona la discusión sobre la mina, el acceso al agua, la educación, la generación de empleo, el impulso al turismo y la lucha contra la corrupción como un eje transversal sin el cual el desarrollo se debilita.
La columna enfatiza que crecer no basta: el objetivo debe ser crecer con ética, legalidad y generación de oportunidades.
El texto también traza una hoja de ruta gremial con prioridades concretas: impulsar la Ley de Pasantías para jóvenes, fortalecer el ecosistema emprendedor, atraer inversiones y reforzar el vínculo con los miembros del gremio.
En conjunto, ambos gremios reflejan una narrativa compartida: el sector privado busca incidir en la agenda pública con propuestas que combinan institucionalidad, planificación y colaboración.
La coincidencia es clara: sin coordinación, previsión y confianza, los avances económicos y sociales del país corren el riesgo de estancarse. Para los gremios, el momento exige actuar como un solo equipo para sostener el desarrollo y la estabilidad nacional.