En el funeral de Ismael Laguna, Roberto Durán recuerda al campeón que lo inspiró
- 11/09/2026 12:58
El boxeo panameño despidió este viernes a una de sus mayores leyendas, Ismael “El Tigre de Colón” Laguna
Roberto Manos de Piedra Durán recordó la mañana de este viernes 11 de septiembre a Ismael Laguna como el campeón que despertó su pasión por el boxeo.
Durante las honras fúnebres del legendario púgil panameño, Durán evocó el momento en que, siendo apenas un niño, lo vio pelear en el Juan Demóstenes Arosemena y reconoció la influencia que tuvo Laguna en su propia carrera.
Durán recordó una imagen de su infancia que marcó su relación con el excampeón mundial.
“Fue uno de los primeros campeones mundiales que tuvo Panamá. Recuerdo cuando peleó en el Juan Demóstenes Arosemena, yo tenía 10 años y estaba cuidando carros afuera”, relató el cuatro veces campeón mundial al recordar los primeros años en los que veía a Laguna como un referente.
Laguna hizo historia el 10 de abril de 1965, cuando derrotó al puertorriqueño Carlos Ortiz en el Estadio Nacional Juan Demóstenes Arosemena y conquistó el campeonato mundial de peso ligero.
El Consejo Mundial de Boxeo (CMB) reconoce aquella victoria como la primera vez que un boxeador panameño conquistó un título mundial de ese organismo y también como la primera pelea por un campeonato mundial celebrada en Ciudad de Panamá.
Su trayectoria profesional se extendió entre 1960 y 1971.
Laguna terminó con un récord de 65 victorias, 37 de ellas por nocaut, nueve derrotas y un empate. En 1970 volvió a conquistar el título mundial de peso ligero al derrotar a Mando Ramos en Los Ángeles. Además, fue incluido en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo en 2001.
Pero su legado no quedó solamente en sus títulos.
Laguna se convirtió en una figura fundamental para una generación de jóvenes panameños que soñaban con llegar al máximo nivel del boxeo. Entre ellos estaba un joven Roberto Durán, quien años después se convertiría en uno de los deportistas más importantes de la historia de Panamá.
Durán ha contado en varias ocasiones que ver pelear a Laguna le hizo creer que un panameño podía convertirse en campeón mundial y ganarse el respeto internacional. Tras conocerlo personalmente, Durán mantuvo una relación de admiración con quien consideraba su ídolo e inspiración.
La influencia de Laguna también quedó ligada a uno de los momentos más importantes de la carrera de Durán. En 1971, Ken Buchanan derrotó a Laguna, y meses después, en junio de 1972, Durán venció al escocés en el Madison Square Garden de Nueva York para convertirse en campeón mundial de peso ligero de la AMB.
Con su muerte, Panamá despide a una figura que no solo consiguió títulos, sino que abrió el camino para otros campeones y ayudó a convertir el boxeo en una fuente de orgullo nacional.
Para Durán, sin embargo, Laguna fue algo más personal: fue el campeón que vio cuando era niño y el ejemplo que le hizo imaginar que algún día él también podía llegar a lo más alto.