Entre la emoción y el silencio: llegan a Panamá las tres mujeres detenidas en Cuba

Las tres ciudadanas panameñas fueron recibidas por sus familiares en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de Tocumen.
Las tres ciudadanas panameñas, en compañía del Embajador de Panamá en Cuba, Edwin Pitty, a punto de abordar el vuelo en el Aeropuerto de La Habana.
El canciller Javier Martínez-Acha y el presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel sostuvieron un encuentro el 25 de marzo en el Palacio de La Revolución en La Habana
  • 26/04/2026 00:00

Ayer regresaron al país tres integrantes del grupo de diez panameños detenidos en la isla por ser autores de ‘hechos de propaganda contra el orden constitucional’ en la isla. Panamá aún mantiene las gestiones diplomáticas para lograr la liberación de los siete connacionales restantes

Poco antes de las 7:20 am, llegaron a la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de Tocumen, con rostro cansado pero con un sentimiento marcado por la emoción de poder verse y abrazarse de nuevo con sus familiares, tres de las mujeres del grupo de 10 panameños detenidos por las autoridades cubanas: Evelyn Castro, Cinthia Camarena y Abigail Gudiño, tras las arduas gestiones del Ministerio de Relaciones Exteriores para traerlas al país.

Al arribar a suelo panameño, las tres connacionales liberadas decidieron no emitir ningún tipo de declaración, más allá de afirmar que se encontraban bien. Las tres ciudadanas panameñas salieron en la madrugada de este sábado de La Habana. A la salida, estaban acompañadas del Embajador de Panamá en Cuba, Edwin Pitty.

El Gobierno panameño aún mantiene las gestiones diplomáticas para lograr la liberación de los siete panameños restantes que aún quedan bajo custodia en la cárcel de Villa Marista. Ellos son: Víctor Manuel Pinzón Cedeño, Anthony Williams Jules Pérez, Omar Gilberto Urriola Vergara, Maykol Jesús Pérez Almendra, Adalberto Antonio Navarro Asprilla, Patrochiny Jerodany Joseph Arisarena y José Luis Aguirre Baruco.

La noticia de su detención se conoció el pasado 2 de marzo cuando el Ministerio del Interior de Cuba informó que el 28 de febrero fueron detenidos diez ciudadanos panameños como presuntos autores de “hechos de propaganda contra el orden constitucional”. Así mismo, el comunicado señaló que las investigaciones adelantadas por las autoridades cubanas arrojaban que los acusados habían sido “orientados para ingresar a Cuba con el propósito de confeccionar letreros con contenido de carácter subversivo”.

En dicha nota de prensa – también reproducida por el Ministerio de Exteriores cubano – se apuntó, de acuerdo a su declaración ante las autoridades cubanas, que dicha actividad era remunerada con una suma que oscilaría entre los $1,000 y $1,500 por persona.

“Desde el momento de la detención, los implicados han reconocido ser los autores de los hechos de esta naturaleza, ejecutados en la capital durante la madrugada del sábado 28 de febrero. Continúan las investigaciones”, apuntó el ministerio del Interior.

Las frases – que fueron posteriormente difundidas en redes sociales por la oposición cubana en el exilio – decían ‘Abajo la tiranía’ o ‘Comunismo: enemigo de la comunidad’ e incluían menciones tanto al presidente estadounidense Donald Trump como a su secretario de Estado Marco Rubio. Si bien los grafitis tenían las siglas de la oenegé Centro de Documentación de las Prisiones Cubanas, la agencia de noticias EFE informó que la organización negó cualquier vinculación con los hechos.

La confirmación de la detención de los diez panameños por parte del Ministerio del Interior cubano ocurrió días después de un incidente armado en las aguas territoriales de la isla – cerca de Cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara - en el que se vieron involucrados guardacostas cubanos y los ocupantes de una embarcación cuya matrícula provenía del estado de la Florida (Estados Unidos). Según la versión oficial de La Habana, los ocupantes abrieron fuego contra la patrulla naval, lo que desencadenó un intercambio de disparos que dejó cuatro personas muertas y seis heridas, además de un oficial cubano lesionado.

Una prioridad de Estado

Al conocer la situación, la Cancillería inició gestiones diplomáticas para conocer de primera mano la gestión del procedimiento judicial en contra de los diez ciudadanos panameños así como sus condiciones en prisión.

“Estamos haciendo todas las gestiones en favor de los ciudadanos panameños detenidos en Cuba. Estamos solicitando información al gobierno cubano para conocer los motivos de la detención. Pedimos que se respeten los derechos humanos y el derecho internacional inalienable, como corresponde a todas las personas, más en este caso por tratarse de ciudadanos panameños”, expresó en su momento el vicecanciller Carlos Arturo Hoyos.

El viernes 13 de marzo, el presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel afirmó que se estaban respetando los derechos de los diez ciudadanos panameños, y confirmó que el embajador de Cuba en Panamá pudo visitar a los detenidos en prisión. En este contexto, el gobierno panameño confirmó que los detenidos mantenían comunicación con sus familiares.

Más tarde, el 25 de marzo, el Canciller de la República Javier Martínez-Acha sostuvo un encuentro oficial con Díaz-Canel en el Palacio de la Revolución de La Habana (Cuba). En la reunión – a la que asistieron también el embajador en Cuba, Edwin Pittí, y el asesor Adolfo Ahumada – se abordó el caso.

En el marco de su visita a Cuba, Martínez-Acha manifestó que sostuvo un diálogo de aproximadamente una hora con los diez detenidos. Durante su visita, el jefe de la diplomacia panameña pudo constatar su estado de salud y verificar que recibieron un trato humanitario y asistencia legal adecuada.

Seguidamente, el ministro de Exteriores se reunió el 8 de abril con ocho familiares de los ciudadanos detenidos en Cuba, en el que se expusieron las gestiones diplomáticas realizadas en favor de los connacionales, las cuales incluyeron acercamientos sostenidos con autoridades cubanas en busca de garantías para los detenidos. En esa misma reunión, se abrió la posibilidad de la organización de un próximo viaje de familiares hacia territorio cubano para que estos pudieran visitar a sus familiares.

La noche del pasado 24 de abril trascendió que todas estas gestiones fueron impulsadas por el presidente de la República José Raúl Mulino quien instruyó a la Cancillería, desde el primer momento, realizar todas las labores necesarias para garantizar la defensa jurídica, la protección diplomática y la asistencia consular de los diez ciudadanos, con el objetivo de lograr su pronta liberación.

De acuerdo a lo que dijeron fuentes vinculadas al caso a La Estrella de Panamá, la decisión de liberar a las tres panameñas fue adoptada por las autoridades cubanas como un gesto de humanidad y amistad hacia Panamá.

Otro factor que se tomó en cuenta para la liberación de las tres detenidas fue su colaboración en el proceso judicial llevada a cabo bajo la figura jurídica de colaborador eficaz y la aplicación del criterio de oportunidad, conforme a lo que estipula el ordenamiento penal cubano.

Tras la liberación de las tres panameñas, el gobierno panameño expresó su agradecimiento tanto a Díaz-Canel como al ministro de Relaciones Exteriores de Cuba Bruno Rodríguez Parrilla; así como a las autoridades cubanas que participaron en el proceso.