Escaparon 195 y buscan a 20: la crisis carcelaria que obligó a sitiar La Joyita
- 09/06/2026 11:41
La Joyita operaba con internet propio y armas, una infraestructura criminal que facilitó la huida de casi dos centenares de presos. Una requisa con 6,000 policías desnudó el contrabando que incluye más de 350 televisores y antenas wifi, exponiendo la aparente complicidad interna
La movilización de 5,982 efectivos de los estamentos de seguridad en el Centro Penitenciario La Joyita respondió a una crisis sin precedentes: la fuga masiva de 195 personas privadas de libertad ocurrida el lunes 1 de junio. La denominada “Operación Cerrojo”, que desveló una compleja red de telecomunicaciones y armas dentro del penal, se ejecutó como una medida de contingencia luego de que el Estado perdiera el control absoluto de las instalaciones. Hasta la fecha, la Policía Nacional confirmó la captura de 175 de los evadidos, por lo que quedan 20 prófugos en las calles.
La gravedad de la situación quedó ratificada con la recaptura en el sector este de la capital de Daniel Enrique Padilla Lasso, de 42 años. El reo, considerado de alta peligrosidad y condenado por homicidio, se evadió del pabellón 11 y se ocultaba dentro de una residencia abandonada en la barriada Santa Mónica, en el corregimiento de Las Mañanitas. Su detención representa solo una pieza de los operativos de inteligencia activados para localizar al resto de los fugitivos.
Entre el sábado 6 y el lunes 8 de junio, las fuerzas combinadas de la Policía Nacional, el Servicio Nacional de Fronteras y el Servicio Nacional Aeronaval intervinieron los pabellones 05, 06, 07, 12, 13, 14, 16 y 17. En estos sectores decomisaron 10 armas de fuego, 82 municiones y 161 platinas, un arsenal que confirma la vulnerabilidad total de los filtros de revisión del penal.
Sin embargo, el hallazgo tecnológico y logístico desnudó el nivel de autogobierno que mantenían los internos. Las autoridades retiraron de las celdas 451 teléfonos celulares, 61 routers, seis antenas y una antena wifi. Para garantizar el funcionamiento de estos equipos al margen del sistema eléctrico oficial y evitar los apagones tecnológicos del Estado, los reclusos contaban con tres paneles solares operativos.
El decomiso incluyó comodidades e infraestructura de entretenimiento doméstico de difícil acceso en un régimen de máxima seguridad. Los uniformados retiraron 356 televisores, 52 sartenes eléctricas, 37 abanicos, 12 equipos de sonido, dos amplificadores y hasta una máquina güira para el corte de maleza. En el renglón financiero y de sustancias ilícitas, los agentes ubicaron $11,873.64 en efectivo y 343 sobres con presunta drogas.
El Ministerio de Seguridad justificó la sorpresiva movilización de casi 6,000 efectivos bajo el argumento de mantener el orden y reducir la circulación de objetos ilícitos. A pesar del escandaloso volumen de lo incautado, las autoridades guardaron silencio y no informaron sobre la apertura de procesos disciplinarios o penales contra el personal custodio o administrativo, responsables directos de vigilar el ingreso de los cargamentos por las puertas principales del penal.