Escuelas deterioradas entre millones sin utilizar: la cuenta pendiente del Meduca
- 18/08/2026 07:07
Mientras miles de estudiantes enfrentan aulas deterioradas o instalaciones alternas, el Meduca ha ejecutado solo 11% de su presupuesto de inversión hasta el mes de julio. El año pasado las partidas de infraestructura escolar no se utilizaron a cabalidad.
Con planteles deteriorados, infraestructura que lleva décadas sin una renovación integral y estudiantes que incluso deben recibir clases en centros comerciales, la crisis del estado físico de las escuelas panameñas sigue expuesta.
Y es que, de unos $1,407 millones destinados a inversión, pero apenas $135,2 millones ejecutados hasta julio, la baja utilización de los recursos del Ministerio de Educación (Meduca) pone nuevamente bajo la lupa la capacidad del Estado para atender el deterioro de las escuelas panameñas.
Según el último reporte de ejecución presupuestaria del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), correspondiente a julio, el Meduca ha ejecutado apenas 11% de su presupuesto de inversión. De los $1,407 millones disponibles, solo $135.2 millones han sido utilizados.
La situación es particularmente relevante frente a las necesidades que arrastran los centros educativos. Durante el año pasado, el Meduca ejecutó apenas $2,5 millones de los $18,6 millones asignados a la partida de equipamiento de centros educativos, conoció La Estrella de Panamá a través de información brindada por la entidad bajo la Ley de Transparencia.
En cuanto a la construcción y rehabilitación de escuelas, la ejecución también fue limitada: de los $169.4 millones disponibles, solo se utilizaron $42 millones. Mientras tanto, para el mantenimiento preventivo de los centros educativos solo se utilizó $209,4 millones de los $393,6 asignados.
Para el educador Fernando Ábrego, la baja ejecución presupuestaria constituye uno de los principales problemas de la institución.
“La ejecución es muy baja. Cuando entró esta administración en 2024 el gobierno pasado le dejó $1,600 millones, pero se utilizó en el tema de traslado de partidas a otras instituciones”, dijo el docente.
Además, se paralizaron proyectos y “se echó a la basura trámites de impacto ambiental, entrega de diseños, entre otros requisitos que exige la ley”, añadió.
El Meduca, sin embargo, sostiene una versión distinta. La información oficial entregada a este diario señala que la institución realizó una “revisión exhaustiva” de los proyectos de infraestructura educativa, en la que identificó distorsiones en los costos de construcción que, según el ministerio, no guardaban relación con la ubicación ni con las características de las obras.
La baja ejecución contrasta con un panorama de escuelas que, según los maeastros requiere una intervención urgente.
“El tema de la infraestructura escolar es una deuda que tiene el Estado con la niñez y la juventud de este país. Aquí tenemos escuelas que se están cayendo a pedazos y que son verdaderas trampas de muerte”, expresó el profesor Diógenes Sánchez.
Ábrego coincide en que la situación es crítica y señala, entre otros factores, el limitado apoyo de las direcciones regionales para atender el mantenimiento de los planteles.
El educador sostiene que buena parte de las escuelas, particularmente en la ciudad capital, tiene 50 años o más de haber sido construida, lo que ha profundizado el deterioro de sus instalaciones.
“Eso significa que hay un franco deterioro de las infraestructuras de esos centros educativos”, afirmó.
El Colegio Monseñor Francisco Beckman, el Instituto Profesional y Técnico Jeptha B. Duncan, el Instituto José Dolores Moscote y el Colegio Elena Chávez de Pinate son algunos de los planteles señalados por los docentes por sus necesidades de infraestructura.
En este último caso, los estudiantes han tenido que ser trasladados a aulas modulares para continuar con sus clases.
La situación no es aislada. De acuerdo con el Meduca, 11 centros educativos tenían previsto impartir clases en locales alquilados mientras avanzaban los trabajos de infraestructura. Siete están ubicados en Panamá Centro, uno en San Miguelito, uno en Panamá Norte, uno en la provincia de Chiriquí y otro en Los Santos.
En total, la medida afecta a 10,215 estudiantes, quienes deben continuar su proceso educativo fuera de sus planteles habituales mientras culminan las obras.
A este panorama se suma el manejo del Fondo de Equidad y Calidad de la Educación (FECE), cuyos recursos constituyen una de las fuentes que utilizan los centros educativos para cubrir necesidades operativas y reparaciones menores.
Datos del Meduca, obtenidos por La Estrella de Panamá mediante la Ley de Transparencia, revelan que la actual administración identificó pagos atrasados del FECE destinados a los centros escolares.
Las cifras oficiales muestran diferencias entre los montos asignados y los efectivamente entregados. En 2020, la brecha alcanzó los $35,9 millones. Para 2022 se redujo a $426,648, pero en 2025 volvió a aumentar hasta $1,57 millones.
Para los docentes, el FECE permite atender necesidades básicas de los planteles. Aunque no resuelve el problema estructural de las escuelas que requieren rehabilitaciones de mayor magnitud, sigue siendo importante para el funcionamiento diario de los planteles.
“[Sin el FECE] prácticamente las escuelas quedarían paralizadas. No habría manera de comprar absolutamente nada, ni se le podría dar el bienestar estudiantil a los muchachos que lo necesitan”, concluyó Sánchez.